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La contaminación en la zona oeste de Gijón en datos: el Lauredal sufre picos altos uno de cada cinco días del año

La estación, la que peores datos de calidad del aire presenta en la ciudad, contabilizó el año pasado 68 jornadas con elevadas concentraciones de PM10

Una mujer camina por el Lauredal, a la altura de la estación de control de calidad del aire. | MARCOS LEÓN

Una mujer camina por el Lauredal, a la altura de la estación de control de calidad del aire. | MARCOS LEÓN

La Calzada

La estación de control de la calidad del aire del Lauredal, en la zona oeste, no solo registró a lo largo del año 2025 los peores datos de todos los dispositivos de la red de control de la contaminación distribuidos por el casco urbano gijonés. Es que durante 68 días detectó la presencia de elevadas concentraciones de partículas PM10. Eso supone que uno de cada cinco días de todo 2025 la vida de los residentes de ese entorno, y su salud, estuvo marcada por la contaminación del aire que respiraban. Cifras que ejemplifican el problema que llevan denunciando años los vecinos de la zona oeste y el movimiento ecologista. Y que el propio edil de Medio Ambiente, el popular Rodrigo Pintueles, calificó en el último Pleno de "realidad incuestionable".

Toca ver si esos registros conllevan superar los límites establecidos por la legislación actual. Algo que Pintueles considera probable aunque para saberlo hay que esperar a las notificaciones oficiales que realiza el Principado de Asturias y donde de esos registros se descuentan los episodios de intrusiones saharianas o superaciones puntuales por incendios. En el caso de las partículas PM2,5 no hay límites diarios. La media es anual y en Lauredal está en 13ug/m3 cuando la permitida por ley es de 25.

Los altos niveles de partículas PM10 registrados en el Lauredal, aunque no solo, han estado en el origen de la mayoría de las ocho activaciones que del protocolo anticontaminación para la zona oeste decretadas por el área municipal de Medio Ambiente el año pasado. Y que incluyeron el 18 de diciembre la activación, por primera vez desde que ese protocolo se aprobara en octubre de 2021, de su nivel 2 o de alarma. El máximo que se fija en el documento y que llevó a que se decretaran acciones nunca, o casi nunca, vistas como la gratuidad de los viajes de Emtusa y la prohibición del paso de camiones por la avenida Príncipe de Asturias.

Este protocolo, cuya aplicación depende del Ayuntamiento, es una de las 25 medidas incluidas en el Plan de calidad del aire específico para la zona oeste suscrito por los gobiernos local y regional en 2021. Un plan diseñado para acabar en 2023 pero que se fue prorrogando para dar más tiempo a empresas y administraciones a asumir las medidas que en él se fijaban. Su finalización fue en junio del año pasado y no se han hecho públicos los informes que determinen el grado de cumplimiento final de esas medidas. También hace tiempo que dejaron de hacerse reuniones de las mesas de trabajo participadas por las administraciones, el Puerto y las empresas del área.

Un nuevo plan

Desde el Ayuntamiento se entiende que la realidad que ofrecen los datos sobre la persistencia del problema de la contaminación y el hecho de que el plan de calidad del aire de la zona oeste esté caducado hacen más que necesario establecer un nuevo plan y nuevas medidas en las que trabajar. Y que esa competencia es del Principado. Ya hay una reunión prevista con el titular de la consejería de Movilidad, Medio Ambiente y Gestión de Emergencias, Alejandro Calvo, para hablar del asunto pero el deseo del Ayuntamiento es abrir a la negociación de esas nuevas medidas de control de la comunicación a todos los agentes implicados. Incluidas empresas y Puerto ya que es la actividad industrial de la zona oeste el mayor origen de la contaminación.

Sin olvidar lo que sume, que también suma, el tráfico. Y en ese contexto está la lucha que los vecinos de La Calzada mantienen en la calle exigiendo a los gobiernos una alternativa al fallido vial de Jove soterrado que permita eliminar el tránsito de 1.300 camiones al día por el corazón del barrio. Además, de la entrada en vigor de la Zona de Bajas Emisiones que, en principio y en base a lo comprometido por el gobierno municipal, arrancaría sin sanciones económicas y con restricciones de acceso vinculadas a la activación del protocolo por episodios de contaminación. Una contaminación que es palpable.

La red de control de la calidad del aire

  • La Red de Medida de la Calidad del Aire de Gijón se compone de 6 estaciones automáticas y una unidad móvil. Las fijas están en las avenidas de la Constitución, Argentina, y Castilla, Montevil, Santa Bárbara y El Lauredal. La móvil está ahora mismo en Tremañes.
  • Las estaciones recogen periódicamente los datos de diversos contaminantes atmosféricos en medias quinceminutales y los transmiten al Centro de Control, donde se analizan y se validan.
  • Para la aplicación del protocolo por episodios de contaminación en la zona oeste se tienen en cuenta los datos del Lauredal y Argentina pero también los de las estaciones de Arcelor en Santa Cruz y EDP en Jove.
  • El protocolo se aplica sobre Jove –incluyendo Pescadores, El Muselín y El Lauredal– Veriña, y en parte de La Calzada y el Cerillero.
  • El protocolo se aplica a partículas en suspensión de diámetro inferior a 10 micras (PM10), partículas en suspensión de diámetro inferior 2,5 micras (PM2,5), ozono troposférico (O3) , dióxido de nitrógeno (NO2) y dióxido de azufre (SO2) .

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