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Los nuevos "tesoros" de la Campa Torres que esperan escondidos para la última gran campaña de excavación arqueológica del proyecto europeo

La aparición de un nuevo foso, un broche y una moneda, entre los hallazgos "sorpresa" de la tercera fase de los trabajos, en su recta final

Campa Torres

Con una batería de varios contratos en marcha o a punto de iniciarse, la tercera fase del llamado Proyecto Campa enfila su recta final en lo que será la última gran campaña de excavación arqueológica en el yacimiento gijonés que financia Europa. Los trabajos, iniciados en octubre, se están topando con la mala suerte del plan tiempo y los técnicos empiezan a meditar la posibilidad de tener que solicitar una prórroga, porque el plazo límite termina en marzo, pero se felicitan por ahora de los avances del apartado de exploración sobre el terreno, que ya ha permitido dar con un foso hasta ahora desconocido y varios objetos curiosos, entre ellos, un broche y una moneda. Con las excavaciones ya avanzadas, la previsión es comenzar en estos días con las tareas de restauración de estructuras, claves para consolidar un yacimiento que desde este Proyecto Campa no realizaba grandes excavaciones desde la década de los años 90.

Trabajadores durante las excavaciones.  | ÁNGEL GONZALEZ

Trabajadores durante las excavaciones. | ÁNGEL GONZALEZ

Esta tercera fase de trabajos se estructura en varios contratos. Explica Rubén Montes, arqueólogo municipal: "El que se inició en octubre, el de arqueología y excavación, que podríamos decir que es el principal, avanza adecuadamente". "Ya se hicieron trabajos en la zona de la muralla, que para nosotros era muy importante, y se está avanzando en bastantes superficies", añade. Todos los sectores donde se tenía previsto excavar están ya intervenidos. Y eso permite, ahora iniciar las labores de restauración, si bien estos últimos malos días de tiempo está complicando un poco más de lo previsto la tarea. Estas labores de restauración, en cualquier caso, supondrán la llegada de un nuevo equipo de trabajadores, por lo que en estas próximas semanas la actividad arqueológica en la Campa alcanzará su pleno apogeo.

En las últimas semanas, los trabajos arqueológicos se han centrado en gran parte en el sector meridional del yacimiento, en lo que era el interior del recinto defensivo del poblado. Este entorno es un buen ejemplo de lo que supone el Proyecto Campa: la zona se había excavado con anterioridad, pero a finales del siglo pasado, por entonces bajo la dirección de José Luis Maya y Francisco Cuesta, y en una época en la que lógicamente no se disponía de la tecnología actual. Desde aquellas excavaciones de los 90, esta zona no había vuelto a ser investigada.

1. Una moneda de bronce con un resello militar.  2. Un trozo de vidrio con motivos florales. 3. Una fíbula (broche para la ropa) de bronce con su aguja intacta.  4. El nuevo foso aparecido en el yacimiento.

Una moneda de bronce con un resello militar. / LNE

Con otro contrato separado se ejecutarán las ya anunciadas pasarelas, que crearán itinerarios accesibles en un yacimiento que hasta ahora resultaba muy poco práctico para personas con movilidad reducida. "Ese contrato está adjudicado y empezará, esperamos, a principios de febrero", adelanta Montes, que explica que la creación de estos itinerarios también implicarán labores científicas: "Con las pasarelas habrá también un seguimiento arqueológico por las zonas en las que se instalarán".

Digitalización del espacio para las visitas guiadas

La otra pieza del puzle de esta tercera fase de la Campa es la que por ahora va con un poco más de retraso. Tiene que ver con la digitalización del espacio, que se dotará de herramientas informáticas para facilitar visitas guiadas con recursos digitales. Vendrán a suplir o a complementar los paneles informativos al uso, que por otra parte serán revisados en su totalidad más adelante en el proceso de remusealización que el yacimiento tiene proyectado en las últimas fases del proyecto. Este último contrato se encuentra ahora aún en fase de licitación, y aunque su ejecución no se antoja compleja es esta la pieza que más preocupa en cuanto a plazos. La idea de una pequeña prórroga del plazo que marcaban las ayudas del proyecto, no obstante, no es algo que se haya decidido por ahora.

Los nuevos "tesoros" de la Campa

Un trozo de vidrio con motivos florales. / LNE

Los descubrimientos

Respecto a las "sorpresas" que ha traído la fase arqueológica en los últimos meses, por ahora los expertos señalan, sobre todo, cuatro. La que se comunicó más recientemente fue una moneda de bronce, acuñada en época de Tiberio, y de la ceca hispanorromana de Calagurris, lo que es hoy Calahorra. Se aprecia en su superficie un resello militar en forma de cabeza de águila. "No es la primera vez que aparecen cosas de este tipo en Asturias, incluso en la propia Campa encontramos algo similar. Esta en concreto tiene esa particularidad de que, como en la época circulaba poca moneda, sobre todo en territorios periféricos, cuando pasaba un tiempo el ejército la resellaba para volver a darle validez", explica Montes, que añade: "En este caso además está bastante bien conservada. Apareció en la zona de la terraza noroeste, entre la Llanada y la colina del castro".

Los nuevos "tesoros" de la Campa

Una fíbula (broche para la ropa) de bronce con su aguja intacta. / LNE

Para Montes, sin embargo, el hallazgo más singular ha sido el de un nuevo foso, dado a conocer por la red de museos arqueológicos el pasado diciembre. "Los objetos siempre llaman la atención, pero este foso no lo conocíamos. Apareció en el antecastro, donde aún no se ha terminado la excavación, pero sí pudimos comprobar que en esa trinchera hay un foso y que está más en el interior al foso viejo, el que ya conocíamos. Este nuevo es un foso más pequeño, pero bastante profundo", resume. "Lo singular es que no sabíamos que estaba ahí porque no se percibía en la superficie. Se sospechaba de un foso en una zona que luego fue muy alterada, donde el aparcamiento, y nunca se pudo comprobar si existe realmente o no, pero este está en una ubicación totalmente distinta", concreta.

Esta tercera fase de excavaciones dejó ya otras dos sorpresas: un broche y un trozo de vidrio. El broche es una fíbula de bronce en forma de omega de la que se conserva incluso la aguja que aseguraba el cierre. El fragmento de vidrio de mosaico, por su parte, es verde y decorado con otros colores en forma de jaspeado con motivos florales. Se cree que podría corresponder a un cuenco y que puede datar del siglo I.

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