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El futuro de Naval Azul proyecta un nuevo edificio para el Acuario de Gijón y un gran paseo hasta Poniente

El borrador del plan especial del futuro polo económico, con su trámite ambiental en información pública, propone ampliar el ámbito con una zona verde de Travesía del Mar, liberar de edificios todo el entorno de la dársena de agua y conservar parte del patrimonio industrial del entorno

Vista de los terrenos de Naval Azul.

Vista de los terrenos de Naval Azul. / Juan Plaza

El futuro parque empresarial de Naval Azul contempla liberar el entorno de la dársena de agua, dejándola sin edificios, para crear un “paseo urbano” por la lámina de agua que pueda unirse a la ya anunciada pasarela que saltará esta dársena y que unirá toda la trama marítima entre Poniente y El Natahoyo. El borrador del plan especial, ahora en información pública por su tramitación ambiental, proyecta también crear un edificio "singular" que podría dar apoyo a la actividad del Acuario y ampliar el espacio de actuación para incorporar una zona verde en Travesía del Mar. La memoria del documento contempla tres alternativas de edificación, pero se apuesta por la última de ellas por aunar de manera más favorable la vertiente económica con la cultural, ya que se amplía la conservación de elementos patrimoniales. “Naval Azul avanza fruto de la determinación de este gobierno y del gran trabajo de los técnicos de un Ayuntamiento que está centrado en mejorar la vida de los gijoneses y blindar el crecimiento”, señala la alcaldesa Carmen Moriyón.

La alternativa elegida proyecta que la conexión viaria al entorno se sitúe en la fachada norte de las manzanas de Mariano Pola, lo que implica crear un trazado paralelo a esta calle en el margen sur de los terrenos de Naval, en su extremo más alejado del mar. Se señala en el plan especial que esta decisión, además de salvaguardar un amplio paseo marítimo, “pone en valor” las edificaciones vecinas: los jardines del parque empresarial quedarán abiertos a esta nueva calle de tal manera que la Fundación Revillagigedo, por ejemplo, tendrá nuevos accesos desde lo que hoy es una fachada trasera hacia ninguna parte. Sugieren los técnicos, de hecho, la posibilidad de “reconfigurar” el polideportivo del centro educativo, que podría “transformar su fachada con una cristalera transparente abierta al mar”.  

Al oeste de la dársena, que es el entorno hoy abierto al público como paseo, se sitúan el grueso de las edificaciones con una manzana de usos mixtos, aunando la actividad económica con la terciaria, e interrumpida por amplias zonas ajardinadas. El tramo más próximo a Travesía del Mar, junto al viejo Tallerón, se estima que podría aprovecharse para concentrar el mayor volumen de edificabilidad, acompañando a la actividad de Indra. “Al tener esta parcela (la de Indra) un muro de gran altura y cerrado visualmente, se propone completar esa manzana hasta el límite del ámbito con usos productivos, ordenando unos volúmenes de mayor altura”, se detalle en el proyecto. Sería aquí donde podrían tener cabida los usos más “duros”, con modelos de tipo nave. 

Cuando la finca del viejo Tallerón termina y el terreno de los antiguos astilleros llega hasta el mar, empezaría en Naval Azul un diseño urbanístico ya más “blando”, con más zonas verdes. Se pretende generar aquí, hacia el interior, una “conexión transversal principal” que sobre plano coincide con Anastasio Menéndez, una calle hoy degradada pero que se espera reconfigurar con otros planes urbanísticos pendientes de diseño en El Natahoyo. Así, este nuevo parque empresarial tendría dos ejes de conexiones: uno este-oeste paralelo a Mariano Pola y abierto al tráfico y otro norte-sur, de uso peatonal o mixto, conectado con Anastasio Menéndez y con la franja marítima peatonal. 

Gimnasio, cine, restaurantes o un hotel

Por su parte, el tramo edificable más cercano a Palafox –la calle, que tomará este año el nombre del dibujante Igor Medio, se ensanchará notablemente– se estima por ahora como el más propicio para albergar usos terciarios. El plan especial sugiere gimnasios, cines, restauración o un hotel. En general este tipo de dotaciones se albergarán en los bajos de los edificios, para los que se señala por ahora una “volumetría variada”, pero no de gran altura.  

Después, al este de Palafox, la citada gran pasarela permitirá saltar la lámina de agua y cruzar al otro lado de Naval, ya cerca del Acuario. Esta infraestructura de conexión, que se quiere que sea peatonal pero que incluya también un carril bici, sigue en estudio por parte de la concejalía de Infraestructuras, que valora la posibilidad de lanzar un concurso de ideas similar al que se hizo con la playa verde del Rinconín o asumir un proyecto definitivo con técnicos de la casa.  

El entorno que circunvala la dársena, por lo demás, quedará más bien libre de edificios. Lo hará en parte por necesidad –discurre por su lateral oeste, entubado, el río Pilón, y se recomienda no construir encima–, pero también para “dar continuidad” a un paseo junto al mar que se quiere unir con Poniente. Tras el Acuario, por su parte, se plantea la construcción de un “hito arquitectónico”, un edificio singular, que en el borrador ahora en información pública se señala que podría dar servicio al Acuario. Desde el Ayuntamiento plantean que esta nueva estructura pueda darle una sede propia al Centro de Recuperación de Animales Marinos (Crama).  

Por último, las naves históricas de Naval, en esta alternativa 3, se conservan en mayor medida. El plan propone “documentar” todos los vestigios hoy en pie y estudiar mantener elementos que, aun no estando ya protegidos por catálogos, puedan tener cierto valor. Esta parte del ámbito es aún hoy propiedad de Pymar, y alberga, entre otros, un horno histórico con protección integral. Sin embargo, hay otros elementos que el borrador del plan especial estima ahora que pueden ser de interés, como una escalera de caracol y la vieja marquesina de acceso a las oficinas. Al lado de estas naves hay tres pequeños inmuebles que el gobierno local, como adelantó LA NUEVA ESPAÑA, está en trámites de adquirir.

Este periodo de información pública durará un mes, hasta el 15 de abril, y se activa después de que el Ayuntamiento ya haya implementado varias aportaciones realizadas por el Principado. El trámite que queda ahora por delante es el que marca la ley: el plan especial de Naval tendrá que aprobarse en Pleno y superar el proceso de alegaciones. La previsión del gobierno local es poder rubricar la aprobación definitiva a lo largo de este año. “Donde antes había un solar industrial lleno de escombros ahora hay un paseo para disfrute de toda la ciudadanía que pronto albergará un polo de economía azul llamado a marcar el futuro de esta ciudad”, señala la Regidora. “Gijón va asentando con hechos y a paso firme la ciudad de los próximos cincuenta años”, añade. 

Las otras alternativas

Para Naval Azul se contemplaban otras dos alternativas de edificabilidad que por ahora se descartan. La primera situaba el viario principal en el borde norte, separando lo que serían los inmuebles del parque empresarial del paseo marítimo, pero se estimaba que podría generar “zonas aisladas”.  

La segunda alternativa, por su lado, situaba el vial alejado del mar, pero incluía más edificios cerca de la dársena. Entendieron los técnicos que esta opción permitiría un “valor mayor en lo relativo a usos y economía”, pero que se perdería valor patrimonial, ya que solo se contemplaba mantener los elementos ya recogidos en el catálogo urbanístico.  

“Un lugar estratégico”

Señala el documento que la propuesta "supone la puesta en valor de un lugar estratégico en la ciudad", conectando "la zona residencial del este”, que aglutina la playa de Poniente y el puerto deportivo, con las áreas “de carácter productivo del oeste” y del barrio de El Natahoyo. “Se mejoran tanto las comunicaciones de tráfico rodado como las peatonales y de esparcimiento", aseguran los técnicos, que entienden que la propuesta "genera un amplio espacio libre en el frente marino”. 

El documento ha sido redactado por Rueda y Vega Arquitectos, que defiende el reto de “consolidar la economía azul como nuevo pilar del desarrollo municipal”. El sector, según este plan, generaba ya en 2023 15.700 puestos de trabajo, lo que suponía el 15,6 por ciento del empleo local, con una facturación de más de mil millones de euros al año. Este estudio señala que “dado el tamaño de la actuación, es previsible que pueda desarrollarse en una única fase”, si bien se abre a dividir las actuaciones “por cuestiones de propiedad o afecciones sectoriales”.  

Los objetivos generales son los ya conocidos: crear un parque empresarial vinculado a la economía azul que tomará la forma de un “campus del mar”. "Además de la eliminación de un espacio estratégico infrautilizado, se contribuye a la implantación de usos de alto valor económico y ambiental, como pueden ser de actividad empresarial, productivo innovador, investigación y de docencia", se recoge en el documento, que apuesta por “un centro de actividad público‑privado” que integre espacios para la investigación vinculada al ámbito marino y “centros de formación especializada”, así como “espacios de trabajo dirigidos a empresas especializadas en recursos marinos sostenibles”, entre otros.  

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