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Naval Azul incorpora en Gijón un plan antirruido para la fase de obras

Los técnicos señalan que conservar parte de las naves históricas del astillero evitará derribos y que el tráfico del nuevo vial será lento

El actual paseo provisional de Naval Azul.  | MARCOS LEÓN

El actual paseo provisional de Naval Azul. | MARCOS LEÓN

El Natahoyo

El borrador del plan especial de Naval Azul, ahora en información pública por su trámite ambiental, recoge un primer análisis del impacto del proyecto del parque empresarial en cuanto a la contaminación acústica y atmosférica, que en ambos casos se saldan como compatibles. Esto se debe, en parte, a que la alternativa de urbanización mejor valorada, como suma la conservación de más elementos patrimoniales de los que se exigía en el catálogo de protección, reducirá la necesidad de acometer derribos. También, que el nuevo vial, una vez que esté en funcionamiento, acogerá un tráfico más bien lento, por lo que el volumen de emisiones no se considera dañino, sobre todo porque los técnicos entienden que esa nueva conexión mejorará la ordenación viaria de El Natahoyo.

Sobre contaminación atmosférica, los autores del plan especial considera que durante la fase de obras, al tratarse de un ámbito urbanístico de "reducidas dimensiones", no se generará un impacto "significativo". También que, una vez terminadas las obras, "la nueva ordenación implicará un incremento en el tráfico rodado y en los usos terciarios", algo que "inevitablemente ocasionaría el aumento de las emisiones de contaminantes a la atmósfera, contribuyendo así a reducir la calidad del aire en la zona". Sin embargo, añaden, "debe considerarse tanto la situación favorable actual como la elevada velocidad del viento en la zona, motivos que hacen prever una reducción poco significativa de la calidad del aire". Completan que, también, la creación de zonas verdes "actuará como sumideros de carbono". "Por todo lo indicado, se considera que el incremento de la contaminación atmosférica como consecuencia del desarrollo de la ordenación propuesta será compatible", concluyen los técnicos.

Respecto a la contaminación acústica, habrá ruidos, como es lógico, cuando empiecen las obras, pero los técnicos señalan que será un impacto "temporal y de baja intensidad". Con el parque empresarial en funcionamiento, añaden, "el tráfico rodado por el interior de la zona urbana se realizará a baja velocidad, con lo que el nivel de ruidos será poco elevado". "Se trata de un impacto compatible si se toman las medidas adecuadas", aseguran. "El mantenimiento de los edificios de Naval Gijón implica evitar un impacto acústico importante durante el proceso de demolición", completan. La reordenación viaria que podría permitir la nueva calle entre Palafox y Travesía del Mar, además, "mejorará el tráfico en el barrio", por lo que su creación será "positiva".

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