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Los investigados por el criadero ilegal de Gijón mantienen su inocencia y achacan todo "a una campaña mediática"

Los detenidos, ya en libertad, son los dos dueños del criadero, el veterinario y el encargado del mismo

Vídeo: El operativo de la Guardia Civil que permitió desmantelar el criadero de perros ilegal en Gijón

G. C.

Pablo Palomo

Pablo Palomo

Gijón

Mantienen su inocencia y achacan todo a "una campaña mediática" contra ellos. Así lo aseguran fuentes legales próximas a los cuatro investigados por el criadero ilegal de perros de Serín, los cuales fueron detenidos este martes, tal y como avanzó LA NUEVA ESPAÑA. Los arrestados, ya en libertad tras pasar a disposición judicial y a los que se les atribuyen delitos de maltrato animal y pertenencia a grupo criminal, son los dos dueños del negocio, el encargado del mismo y el veterinario. Estas mismas fuentes explican que carecen de antecedentes penales y niegan que "haya ningún tipo de maltrato animal". Una versión que choca con la investigación de la Guardia Civil que, además de los ilícitos ya citados, les atribuyen 18 faltas administrativas. Las pesquisas se activaron en abril e incluyeron un registro en un criadero de Don Benito (Badajoz) de los mismos implicados, pero no se encontró nada porque "ya no existía" cuando se analizó.

Según explican fuentes oficiales de la Guardia Civil, la investigación comenzó el 13 de abril al recibir la Unidad de Protección de la Naturaleza (UPRONA) y la Fiscalía de Medio Ambiente de Asturias una denuncia formulada por la representante de la Federación de Asociaciones Protectoras y de Defensa de la Comunidad de Madrid (FAPAM). Como avanzó este periódico, fue la denuncia de una trabajadora la que activó todo. Dicha empleada recopiló información durante semanas sobre las prácticas de este criadero. Esta información llegó incluso hasta el Ministro del Interior, el socialista Fernando Grande-Marlaska, que apremió a la Guardia Civil para intensificar las labores que culminaron con la incautación de 347 perros del criadero.

El Instituto Armado detalla que la denuncia de FAPAM ponía de manifiesto que desde enero de 2024 se "venía produciendo de forma sistemática maltrato animal en los criaderos de Serín y Don Benito. Este maltrato tenía que ver con la cría de perros "en condiciones irregulares, existencia de enfermedades de diversa patología, falta de atención veterinaria y elevada mortandad por nacimiento con deformidades". Ante la gravedad de esta situación, se formó un dispositivo formado por efectivos de la UPRONA y la Unidad Orgánica de Policía Judicial asistidos por personal veterinario de la Protectora de Animales de Serín, un perito forense veterinario, Inspección de Trabajo y Seguridad Social

El 14 de abril tuvo lugar la primera inspección en Serín. Se comprobó el estado de todos los perros y sus crías, las condiciones de salubridad, sanidad y bienestar en las zonas de estancia, cría, cuarentena, las cartillas veterinarias de cada perro y su medicación. También, el funcionamiento de la empresa, la cantidad de trabajadores, su alta en la Seguridad Social y el horario de trabajo. A la primera inspección les siguieron otras dos, que finalizaron con el traslado de 347 perros al albergue de Serín, al de Oviedo y al refugio de animales de Siero. Posteriormente, muchos de los canes salieron hacia casas de acogida de Madrid y otros se quedaron en Asturias. En Siero, permanecen aquellas mascotas que estaban a punto de parir a nuevos cachorros, cosa que fue sucediendo en los días venideros.

Condiciones de bienestar pésimas y un tumor extirpado

La Guardia Civil indica que se constató que "los perros se encontraban en unas condiciones de bienestar pésimas" y que "presentaban un menoscabo de su salud". Tenían lesiones y patologías que requerían un tratamiento veterinario en el corto plazo. Otros perros tenían secuelas psicológicas que les durarán de por vida y que, según la Benemérita, les ocasiona miedo al contacto con humanos fruto de haber sufrido maltrato físico. Añaden que los perros presentaban abundante suciedad, cerumen acumulado, periodontitis, halitosis marcada, tejidos inflamados e infecciones intestinales "que podrían transmitirse a los humanos".

Durante las pesquisas se encontró en la zona de lavado y corte de pelo, dentro de una papelera junto con gasas y guantes clínicos, restos orgánicos correspondientes a un tumor extirpado. Este tumor era de un perro. Se comprobó que este perro tenía dolor, infección y deterioro general. Fruto de los reconocimientos veterinarios, se detectó que algunos animales presentaban una infección causada por un parásito que produce la "giardiasis", una infección intestinal. Esta información se trasladó al veterinario de la Oficina Comarcal de Gijón de la Consejería de Medio Rural. Este profesional decretó por vía administrativa la retirada de todos los animales por zoonosis, o sea la transmisión de enfermedades infecciosas. Esta retirada se sumó a la ya puesta en marcha por la Guardia Civil.

El Instituto Armado registró otro criadero de los mismos dueños en Don Benito, pero no se encontró nada porque ya no estaba en funcionamiento. Se detectaron en el de Serín 18 infracciones administrativas en materia de calidad ambiental, protección de los derechos y bienestar animal, contra la normativa que regula las garantías y el uso racional de medicamentos y productos sanitarios, contra la normativa de residuos y suelos contaminados, sanidad animal y contra los consumidores y usuarios.

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