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¿Por qué Gijón tendrá una zona de bajas emisiones libre de multas? La razón está en el vial de Jove

La ausencia de una alternativa al paso de camiones por Príncipe de Asturias retrasa la aplicación efectiva de las restricciones al tráfico en La Calzada

Cartel que señala la zona de bajas emisiones (ZBE) de La Calzada.

Cartel que señala la zona de bajas emisiones (ZBE) de La Calzada. / Marcos León

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La Calzada ya tiene desde hace tiempo carteles que la identifican como una zona de bajas emisiones, tendrá en unos meses la ordenanza que permita su puesta en marcha pero no tendrá multas por incumplir esa ordenanza hasta el uno de enero de 2029. Por lo menos. Así se fija en el proyecto normativo que se aprobará en la Junta de Gobierno y así seguirá , por muchas enmiendas que registre la oposición, en el documento que apruebe el Pleno salvo que Foro y PP decidan lo contrario por sorpresa.

"De momento, y ante el nulo interés del gobierno de España por sacar los camiones de la avenida Príncipe de Asturias, la zona de bajas emisiones retrasará la aplicación de sanciones hasta 2029. Si el interés del Ministerio continúa siendo el mismo, el Ayuntamiento podrá volver a aplazar la imposición de multas", explicó el edil de Tráfico, el forista Pelayo Barcia. Y es que la historia de la primera ZBE de Gijón se cruza con la historia del fallido vial de Jove soterrado y con la lucha vecinal de la zona oeste por eliminar el paso de los camiones que van y vienen al Puerto por el corazón del barrio.

La ley de Cambio Climático y Transición Energética impuso a los municipios de más de 50.000 habitantes planes para mitigar las emisiones procedentes del tráfico. Una de esas medidas eran las zonas de bajas emisiones. De las que ya se había empezado a hablar en el Gijón de 2019 desde la concejalía de Movilidad y Medio Ambiente liderada por Aurelio Martín (IU) y mirando a Madrid Central.

Pero no fue el centro de Gijón el lugar elegido para su implantación. Fue La Calzada por la especial incidencia de la contaminación que sufren sus vecinos. Contaminación industrial, en su mayoría, pero a la que también sumaban los coches.

El anterior equipo de gobierno de PSOE e IU eligió La Calzada e incluyó el proyecto dentro de un ambicioso plan de movilidad que consiguió 7 millones de Europa para obras por valor de más de 9: carriles bici, carriles bus, puntos intermodales... y la ZBE de La Calzada. Así que aunque el gobierno actual de Foro y PP se había opuesto al proyecto decidió seguir adelante con él para no tener que devolver todo ese dinero a Europa.

Un compromiso político con los vecinos

Claro que, ¿tenía sentido prohibir entrar a los coches mientras seguían pasando los camiones? No solo los partidos que ahora gobiernan, también el anterior equipo, habían comprometido con los vecinos no hacer ejecutiva la zona hasta que no estuviera hecho el vial de Jove. O la alternativa que permitiera sacar los camiones de la avenida Príncipe de Asturias. El vial soterrado saltó por los aires en 2024 y desde entonces no hay más avances que manifestaciones de los vecinos y cruces de acusaciones de los políticos.

La nueva ordena fija el registro de vehículos que serán autorizados entrar en la ZBE, fija las condiciones de los conductores de esos vehículos para darle un nivel u otro de autorización y fija las condiciones de acceso en relación con el nivel de activación en cada momento de los episodios de contaminación.

Pero también fija que no habrá multas hasta el 1 de enero de 2029. "Las infracciones tipificadas en esta ordenanza serán sustituidas por campañas de familiarización y concienciación de la cultura de movilidad sostenible de la ciudadanía con la Zona de Bajas Emisiones, hasta 2028, fecha en la que se estima que la alternativa al tráfico pesado de camiones en superficie con destino u origen en el Puerto de El Musel de Gijón puede estar ejecutada y plenamente operativa", se especifica en el preámbulo de la normativa. Aunque, quizás, ese preámbulo sea demasiado optimista.

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