Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

El director del Oceanográfico de Gijón lidera en la ONU el estudio sobre los océanos de todo el mundo

"El océano, sus ecosistemas y los servicios que proporcionan se están deteriorando y a un ritmo acelerado", señaló el investigador del centro gijonés, en la sede de Naciones Unidas en Nueva York

Rafael González-Quirós, en el Centro Oceanográfico de Gijón

Rafael González-Quirós, en el Centro Oceanográfico de Gijón / ANGEL GONZALEZ

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Gijón

El director del Centro Oceanográfico de Gijón y responsable de la Unidad de Relaciones Internacionales del Instituto Español de Oceanografía, Rafael González-Quirós, ha liderado el Grupo de Expertos que ha coordinado la Tercera Evaluación Mundial de los Océanos. El informe fue presentado ayer lunes en la sede de Naciones Unidas en Nueva York.

En este documento, en el que se evalúa la salud marina a escala global, se advierte de que el ritmo de calentamiento, la subida del nivel del mar y la pérdida de biodiversidad se están acelerando drásticamente, provocando importantes consecuencias económicas y sociales.

“El océano, sus ecosistemas y los servicios que proporciona se están deteriorando rápidamente y a un ritmo acelerado. Esto no es una opinión; es la conclusión clara extraída de una amplia evidencia científica”, subrayó González-Quirós durante su intervención.

El investigador que está al frente del Oceanográfico de Gijón presentó en la ONU las principales conclusiones del informe, acompañado por Steven Hill, subsecretario general de Asuntos Jurídicos de la ONU y Bahia Tahzib, rperesentante permanente adjunta de los Países Bajos. Posteriormente, se produjo una recepción oficial por el Día Mundial de los Océanos, que contó con un mensaje del Secretario General de la ONU, Antonio Guterres, y las intervenciones de González Quirós, el chileno Renato Andrés Quiñones y el explorador Fabien Cousteau.

Nivel del mar

Los datos recopilados por los expertos mundiales muestran que los impactos se están intensificando a un ritmo sin precedentes. Entre los principales resultados, el documento destaca que el calentamiento del océano y el aumento del nivel del mar se están acelerando. Concretamente, el ritmo de aumento del nivel del mar se ha duplicado, pasando de 1,3-1,9 milímetros anuales antes de 2015 a 4,3 milímetros al año en 2023. Además, un 16% de la absorción total de calor oceánico desde 1955 se ha producido de manera concentrada después de 2018.

La biodiversidad marina está sufriendo un estrés severo. El informe refleja una disminución de aproximadamente el 80% de la cobertura de coral en el Caribe desde la década de 1970 y advierte que el 90% de los arrecifes de coral a nivel mundial podría desaparecer si el calentamiento supera los 1,5 grados centígrados. Esta alteración ecológica se suma a una contaminación generalizada y en aumento; cada año entran al océano 52,1 millones de toneladas de residuos plásticos, fragmentados en billones de microplásticos que ya afectan a más de 4.000 especies marinas.

El trabajo coordinado por González-Quirós pone de relieve que los sistemas alimentarios marinos, esenciales para la nutrición mundial, están amenazados. En 2021, el 37% de las poblaciones de peces estaban sobreexplotadas. Asimismo, la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada extrae anualmente entre 8 y 14 millones de toneladas, generando pérdidas económicas masivas. Todo ello pone en riesgo una economía oceánica valorada en 1,5 billones de dólares anuales. “Una economía oceánica sostenible solo puede existir si se construye sobre un océano sano y resiliente”, apuntó González-Quirós.

A pesar de la gravedad del diagnóstico, el grupo de expertos concluye que aún existen soluciones, como los enfoques basados en la naturaleza, la reducción de emisiones y la ampliación de la protección marina. Sin embargo, la ventana de acción se estrecha rápidamente. El informe subraya que la próxima década será decisiva: sin una acción global rápida y coordinada, la salud del océano seguirá disminuyendo, amenazando la estabilidad climática, la seguridad alimentaria y los medios de vida de miles de millones de personas. “El mensaje es sencillo, pero urgente: el futuro de la humanidad depende del futuro del océano”, sentenció el científico.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents