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El Acuario sopla las velas por su 20º aniversario, en un momento vital "ilusionante": "Llevar el nombre de Gijón a todo el mundo es un orgullo"

"Es un lugar comprometido con la conservación de la biodiversidad y un ejemplo de cómo la divulgación puede transformar conciencias", reconoce Carmen Moriyón

El Acuario de Gijón celebra su 20º aniversario

VÍDEO: Carlos Tamargo FOTO: Juan Plaza

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"¡Qué prestoso es estar aquí!", celebraba Alejandro Beneit, directo del BIOPARC Acuario de Gijón, en el 20º aniversario de esta institución que goza de más fuerza que nunca, siendo el gran exponente de la región como el equipamiento más visitado y convirtiéndose en uno de los mejores embajadores de la ciudad, llevando el nombre de Gijón hasta Nueva York, Orlando o Mónaco.

En un encuentro que agrupó a representantes de la sociedad gijonesa, Beneit reconoció que "sin las tres patas del Acuario sería imposible". "En primer lugar, el equipo, por su incasable trabajo. Luego, por la empresa y su compromiso con las personas, nos ha enseñado a mirar a largo plazo y remar por el bienestar animal. Y la tercera es la ciudad, que nos acogió desde el primer minuto. Llevamos 20 años creciendo juntos y esto es la primera etapa de un largo camino", resumió el director del Acuario, agradeciendo a Carmen Moriyón el apoyo del Ayuntamiento desde su fundación.

Beneit afirmó con merecido orgullo como el Centro de Recuperación de Animales Marinos de Asturias (CRAMA), les ha llevado a "investigar para las mejores instituciones a nivel nacional", mientras que, en la otra faceta de la entidad, la divulgación, "también somos líderes coordinando un proyecto europeo como 'Escuelas Azules'", añadió el director.

Estas palabras fueron secundadas por la Alcaldesa, que recordó como en 2018, con el cambio del equipo gestor del Acuario "se dio comienzo a una nueva etapa". "Llegaron con la ambición de un proyecto que aspiraba a dar un paso al frente. En el Ayuntamiento apostamos por renovar la concesión y abrir un nuevo tiempo para esta institución, fue una apuesta por el futuro y por reforzar la dimensión científica y conservacionista. Por seguir creciendo sin perder la esencia. Cuando observamos el camino, podemos observar que aquella confianza estuvo justificada", rememoraba Moriyón.

Junto a la Alcaldesa, estaba Jorge González-Palacios, concejal de Relaciones Institucionales, un área que ha servido para "elevar la dimensión internacional del Acuario", apoyándose en el "esfuerzo, talento y vocación de los trabajadores", completó Moriyón. "Esto es más que un Acuario, es un centro de conocimiento, un espacio educativo y una institución científica. Un lugar comprometido con la conservación de la biodiversidad y un ejemplo de cómo la divulgación puede transformar conciencias y generar compromiso", remató la Alcaldesa, que junto a Beneit y algunos trabajadores del centro, soplaron las velas del cumpleaños colocadas sobre una gran tarta con forma de tortuga, como recuerdo de "Uno", el primer galápago que acogió este espacio.

"Nunca pensé que podíamos llegar a tantos proyectos"

Como reconocían Beneit y Moriyón, el Acuario no sería uno de los grandes emblemas de Gijón sin su gente. Algunos de ellos, estuvieron desde la primera piedra, como el caso de Daniel Rodríguez, actual jefe de mantenimiento y que formó parte del equipo que construyó el complejo. "Ni pensaba que podríamos alcanzar algo así. Recuerdo que al principio nos tocó aprender sobre la marcha. Por así decirlo, llegamos con una mano sobre otra porque no teníamos referentes cercanos y tampoco es que fuese un trabajo común", confesaba Rodríguez, al que el paso de los años le fue dando experiencia para dotar al equipamiento de las mejores condiciones.

"Fuimos autodidactas y hay cosas que se pensaron en su momento que, con el paso de los años, hubo que evolucionar", aseguraba, reconociendo que con el 20º cumpleaños "el Acuario se nos hace mayor". "Ahora toca mantenerlo y cuidarlo, en eso estamos", asumía.

Con la misma ilusión, la veterinaria Susana Acle mostraba "alegría y orgullo". "Llevo desde los inicios y hubo muchos cambios, en estos últimos años exponencial, pero todo muy ilusionante", mencionaba Acle, cuyo sueño siempre fue trabajar en un acuario. "Nunca pensé que se podía convertir en todos los proyectos en los que estamos metidos ahora. Tener la oportunidad en Gijón y exponer la ciudad por el mundo es un orgullo", aseguraba la responsable del cuidado animal a la que la motivación le sigue impulsando a diario. "Cada vez se le da más valor al cuidado del mar y del medio ambiente y desde nuestro trabajo, convertirnos en algo más que un centro que expone animales, nos amplía las miras para trabajar en innumerables proyectos", remataba Acle.

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