Opinión

Directora del Centro Integrado de FP de Comunicación, Imagen y Sonido de Langreo
Ecopurgatorio
Cuando dominemos el espacio-tiempo curvo de la física cuántica, podremos viajar al futuro para testear en qué quedan los megaproyectos que se presentan a la ciudadanía y la hacen soñar, para luego acabar en vía muerta acunados por grillos y rodeados de matojos. Mientras tanto, hemos de hacer acto de fe ante la indudable buena voluntad de nuestras administraciones cuando diseñan porvenires. Nos embelesamos, pero luego llega el libre mercado y el precio del dinero a bajar el suflé. Un caso más para el catálogo: EcoJove.
Ayuntamiento de Gijón y gobierno asturiano están enzarzados en el modo de resolución de este proyecto que, si en 2008, cuando se presentó, sonaba bien, hoy es música celestial: 1.900 viviendas protegidas. Además, como entonces el terraplanismo no campaba a sus anchas rebatiendo el cambio climático, su planteamiento ecológico era un valor añadido indiscutible: calefacción por gas y biomasa, sistema subterráneo de recogida de basuras, materiales reciclados en áreas comunes, aprovechamiento de aguas pluviales y entorno verde.
En estos casi veinte años, mientras, según el INE, el porcentaje de emancipación de las personas menores de 35 años ha caído gradualmente del 68% al 54% en España por la crisis de acceso a la vivienda, en los 253.800 metros cuadrados de Jove se levantó únicamente una caseta informativa, hoy vandalizada por las ratas. Las promotoras privadas que iban a sacar adelante el proyecto se endeudaron y el terreno fue a parar a la tristemente famosa Sareb, entidad nacida para absorber activos tóxicos de la crisis financiera.
De aquella debacle económica a escala planetaria tienen escasa responsabilidad administraciones periféricas como la asturiana y la gijonesa, desde luego, pero sí que hubieran sido de agradecer gestiones eficaces para rescatar el proyecto en todo o en parte. Enfocado en la vivienda protegida, claro, para blindarlo ante la especulación salvaje que amenaza con despeñar hacia la pobreza a buena parte de nuestros jóvenes.
La alcaldesa de Gijón, Carmen Moriyón, quiere relanzar EcoJove porque entiende que la nueva entidad estatal de vivienda, Casa47, se hará con estos terrenos de la Sareb. Un detalle que el gobierno asturiano parece no haber tenido en cuenta pero que, en efecto, sacaría la iniciativa del purgatorio en el que se halla. Seguramente la regidora hace unos cálculos electorales y el Principado hace otros, todos a año vista. Les encaje o no a unos u otros, lo evidente es que sería esperanzador para la ciudad, particularmente para quienes tienen proyecto de vida, pero lo devora la renta de alquiler. Ganar tiempo es crucial.
Mientras tanto, nos queda La Casita de Bad Bunny, arquitectura efímera que cuando la gira del puertorriqueño finalice, quizás acabe en alguna intemperie asilvestrada, aliviando sinhogarismos en rotación. Es un futuro imaginado, pero altamente posible.
Suscríbete para seguir leyendo
- El gran espectáculo de drones de Gijón se queda sin una de sus grandes novedades
- La Audiencia de Gijón respalda el desahucio de un hijo de 24 años por la mala convivencia con los padres
- Los autores de la fiesta de drones regresan hoy a Gijón tras emocionar al mundo con el homenaje a Gaudí en la Sagrada Familia: 'Volver es una emoción
- Siete tiendas de campaña plegables y tres sillas en altura darán servicio a los socorristas de playas, sin torres de vigilancia nuevas este verano
- Susto en Gijón: trasladan al Hospital de Jove a una mujer tras sufrir un golpe de calor en el Arbeyal
- Marc Silver: "mis padres no le dejarían a un hombre en mi habitación sentarse allí toda la noche, tomando notas sobre mi comportamiento"
- Gijón se entrega a la magia de los drones y del eclipse: 'Cada año es mejor
- La regañina del presidente de Emulsa: 'Lo que huele es la basura, no el contenedor; para paliar el problema basta con cumplir los horarios