La Semana Negra estrena escenario sin perder su esencia: “Nos gusta mucho cómo ha quedado y vamos a disfrutar de todo”
El festival abre su 39.ª edición en el Arbeyal tras la recepción de autores en el Museo del Ferrocarril, donde se recordó el vínculo del certamen con el histórico Tren Negro

VÍDEO: Demi Taneva / FOTO: Marcos León
La Semana Negra abrió este viernes una nueva etapa con el estreno de su nuevo recinto en la playa del Arbeyal. La 39.ª edición del festival arrancó en el Museo del Ferrocarril, con la recepción a los autores y el tradicional acto institucional, antes de trasladar la actividad al nuevo emplazamiento, que hasta el 12 de julio reunirá literatura, conciertos, atracciones y gastronomía.
Un regreso a los orígenes
La bienvenida a los escritores tuvo lugar en el Museo del Ferrocarril, un escenario cargado de simbolismo por ser el lugar al que durante años llegaba el emblemático Tren Negro. Su director, Javier Fernández, recordó que “a esta misma vía llegaba el Tren Negro y aquí comenzaba la Semana Negra”.
El concejal de Infraestructuras, Gilberto Villoria, definió esta edición como “una nueva etapa” para el festival. “Mantiene intacta su esencia, pero también sabe evolucionar”, afirmó.
El director del certamen, Miguel Barrero, destacó la carga emocional del lugar. “Estar en el andén al que llegó el primer Tren Negro tiene una fuerza distinta”, señaló antes de ceder la palabra al fundador del festival, Paco Ignacio Taibo II.
Taibo reivindicó el espíritu con el que nació la cita. “Esto nació como una fiesta-festival cuando muchos pensaban que ambas cosas eran incompatibles”, recordó. Para el escritor mexicano, la Semana Negra es “la victoria de un modelo de hacer cultura” que ha convertido a Gijón en una referencia internacional.
El Arbeyal toma el relevo
Más tarde, el protagonismo se trasladó al nuevo recinto del Arbeyal, donde comenzaron a llenarse las casetas de libros, las atracciones y la zona gastronómica.
Entre los primeros visitantes estaban Amanda Costales, Patricia Martínez y Alberto Costales, vecinos de La Calzada, que veían ventajas e inconvenientes en el cambio de ubicación. “Lo tenemos al lado, aunque luego para hacer vida complica un poco las cosas”, comentaban.
Aunque apenas acababan de entrar, ya habían comenzado a recorrer la zona de librerías y destacaban el nuevo diseño del espacio. “Las casetas están muy guapas este año. Parece que está más curioso así que otras veces”, explicaban antes de continuar la visita con un plan muy claro: “Ahora miraremos las atracciones, cogeremos un helado y disfrutaremos un poco de todo lo que ofrece la Semana Negra”.
También Inmaculada Villalba y Celestino López aprovecharon la tarde para recorrer el nuevo recinto. Él conoce bien el festival desde hace años, mientras que ella se estrenaba en la cita gijonesa. “Yo lo recordaba con mucho cariño y me sigue pareciendo muy entrañable”, afirmaba López. Villalba, por su parte, reconocía que llegaba con curiosidad después de escuchar hablar durante años de la Semana Negra. “Es la primera vez que vengo. Ya hemos estado viendo los puestos de libros y nos hemos estrenado comprando alguno. Ahora iremos a la charla inaugural”.
Otra de las familias que quiso disfrutar del primer día fue la formada por Saúl Alonso, Alicia Alonso y Diana González, que ya habían probado algunas de las atracciones antes de dirigirse a la nueva zona de restauración. “Nos parece un poco raro cómo está distribuido todo, pero bien. Ahora vamos a la zona de comida y luego volveremos a ver los libros”, explicaban. “Cenaremos por aquí varios días. Nos gusta mucho cómo ha quedado y vamos a disfrutar de todo”, concluían.
La literatura, protagonista
La programación literaria comenzó con la conferencia inaugural de Paco Ignacio Taibo II, que aprovechó la coincidencia de tres publicaciones recientes para recorrer distintos episodios históricos y reflexionar sobre la novela negra.
El escritor defendió el papel del festival como un espacio donde la literatura se acerca al gran público y recordó que “la lectura surge de la curiosidad”. En su opinión, uno de los grandes logros de la Semana Negra ha sido precisamente despertar ese interés en miles de personas: “Creó durante años una enorme curiosidad por saber qué piensan los que escriben”.
Los Rufos gigantes
Entre las imágenes más fotografiadas del primer día destacaron las nuevas esculturas gigantes de los Rufos. El diseño original es obra de Kike Herrero, mientras que la reproducción a gran formato ha sido realizada por el escultor Tito Sánchez.
“Para mí fue una sorpresa y un orgullo”, explicaba el artista, que adelantó que la colección seguirá creciendo en futuras ediciones. Las figuras representan al fundador de La Semana Negra Paco Ignacio Taibo, al poeta Ángel González y a una minera, y nacen con la intención de convertirse en uno de los nuevos iconos del festival.
Con el estreno del Arbeyal, la Semana Negra inicia una nueva etapa sin renunciar a la fórmula que la ha convertido, casi cuatro décadas después de su nacimiento, en una de las grandes citas culturales del verano gijonés.
Suscríbete para seguir leyendo
