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Velódromo de Las Mestas

Razones para la inquietud

Lo que para los amigos del ciclismo que diariamente acudimos al velódromo municipal de Las Mestas intuíamos de un tiempo a esta parte, se ha acreditado. El expresado interés del Club Hípico Astur (Chas) de negociar con el Ayuntamiento un modelo de uso compartido de Las Mestas ha inquietado al pelotón del velódromo por la más que posible pérdida de disponibilidad del anillo circular.

Días atrás, el presidente del Chas mantuvo una reunión con Carmen Moriyón llevando en su agenda la petición de gestión parcial compartida de ambas instalaciones. Si damos fe a lo aparecido en distintos medios, en dicha agenda, sobresalía la creación de una empresa mixta con mayoría societaria municipal susceptible a que la sociedad hípica use Las Mestas para organizar concursos y un circuito de competición de saltos durante el verano, con el añadido, de conectar ambas instalaciones por medio de un túnel. Del contenido de esta reunión lo único que ha transcendido es el interés del presidente del Chas de reanudar conversaciones en septiembre.

Puede que esa espera confiera la necesidad de ganar tiempo para abrir diligencias más firmes, pero acarrea mayor inquietud a los usuarios del velódromo que precisan despejarlas mínimamente a ritmo de velocípedo. La ambigüedad como estrategia no cuela, incomoda a quien la sufre y, quizá de lugar a un choque de intereses. En buena lógica enajenar un espacio de titularidad pública con cesión a particulares para uso privado provoca cabreo y rechazo.

Afortunadamente Gijón cuenta -para envidia de otros municipios- de un velódromo único compartido libremente por ciclistas de toda condición, edad, capacitación física, etcétera. Un espacio de referencia con prestación notablemente funcional en bien de la actividad ciclista durante todo el año compaginando salud, emociones, sutilezas y, por supuesto, también miserias.

A pesar de las deficiencias propias el velódromo se ha vuelto un clásico del pedal en Gijón, un circuito cómodo, espacioso, cercano a casa, alejado del tráfico rodado que hace que la exposición al riesgo sea menor. No sería entendible que mientras el ayuntamiento favorece ideas estructurales públicas (Naval Azul, Ería del Piles) diese un autogolpe político contrario sobre la actual estructura pública de Las Mestas.

La intención del Chas de compartir espacio en Las Mestas, en mi opinión, pudiera venir motivado por razones económicas que cuestionan el futuro de la entidad. Si damos crédito -susceptible a distintas publicaciones- relativizando lo anterior la venta a corporaciones de fondos de inversión como se especula quizás sea la clave en la que piensan como garantía futura.

En el supuesto de llevarse a cabo una operación urbanística de esta magnitud, como es obvio, generará suspicacias y no dejará indiferente a nadie. Que el ayuntamiento insinúe que el PGO cierra dicha opción, tampoco convence, pues el gobierno municipal lo ha corregido en varias ocasiones en beneficio de otros grupos de poder. Por tanto, como el tiempo es transparente y toma forma y color descubriéndonos el pasado, quién asegura, que el PGO no sufra una nueva corrección en socorro del Chas. Señora alcaldesa, ¿hay o no razones para la inquietud? n

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