El 2 de junio de 1938 el comandante responsable de la Legión Cóndor, en ese momento combatiendo en Zaragoza, se dirigió por carta al alcalde de Gijón. Consideraba de justicia que uno de sus aviadores llamado Willi Sembach, que había muerto en combate en Gijón, tuviera una placa conmemorativa en la ciudad.

El expediente número 51 del año 1938 conservado en el Archivo Municipal de Gijón contiene esa solicitud y varios documentos más sobre esa lápida que, efectivamente, se colocó en la fachada del Ayuntamiento el día 21 de octubre de 1938, cuando se cumplía un año del fin de la Guerra Civil en la ciudad. La intención primitiva era ponerla en la que entonces se llamaba plaza de Alemania, luego glorieta del Alférez Provisional y que ahora se conoce como su nombre original de Los Campinos de Begoña. Pero al final la lápida acabó colocándose en la fachada de la Casa Consistorial.

Un documento, también incluido en ese expediente, data de un cuarto de siglo más tarde, de enero de 1963. La carta está firmada por el entonces alcalde de Gijón, Ignacio Bertrand, y está dirigida al presidente del Círculo de Idiomas solicitando que se traduzca el texto de esa placa que, por obras en el Ayuntamiento, había sido retirada de la fachada para su posterior reposición. No se repuso. La lápida se quitó y en la actualidad se conserva en dependencias municipales; y no es de tamaño pequeño porque mide 119 cm. de alto y 70 cm. de ancho.

Nos llama la atención que estuviese en la fachada de la Casa Consistorial, nada menos que durante veinticinco años, sin que los gijoneses y gijonesas (incluidas las autoridades municipales) supiesen qué significaba en castellano ese texto en alemán. En realidad, el texto homenajeaba a un aviador que había bombardeado su ciudad. El Círculo de Idiomas mandó la traducción, y dice: “En combate aéreo sobre Gijón (23-9-1937) fue mortalmente herido Willi Sembach. Cayó por Alemania y por una España Libre Nacional. Legión Cóndor”.