Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Guillermo Moreno

Las granjas de visones y el coronavirus

El sacrificio de miles de animales por la transmisión del covid-19

Recientes sucesos en granjas de cría de visones para piel en varios países están señalando al sector peletero como una posible amenaza de transmisión de la covid-19.

El último gobierno en ordenar la matanza de toda la cabaña de visones en granjas ha sido Irlanda. Hace dos semanas, leíamos las inquietantes noticias que llegaban del mayor productor de piel de visón del mundo, Dinamarca, donde 17 millones de animales serían sacrificados tras la propagación del virus en más de 270 granjas, y 12 trabajadores infectados, según iban aumentando la cantidad de personas infectadas en las regiones donde las granjas se encuentran.

¿Por qué mutación de covid encontrada en visones puede poner en riesgo la eficacia de la esperada vacuna? El virus llega a las granjas a través de algún trabajador o trabajadora infectada, transmitiéndose a los visones, un animal muy susceptible al virus en términos de reproducción del virus y de transmisión en la granja. El hacinamiento de visones actúa como reservorio de coronavirus para replicarse a una gran velocidad, aumentando la tasa de evolución del virus y por tanto el riesgo de que aparezcan mutaciones. Tras ensayos científicos se ha encontrado que, a diferencia del resto de animales de granja, los mustélidos, entre los que se encuentra el visón americano, son sensibles a enfermedades respiratorias y la infección es capaz de propagarse más rápidamente y contagiarse con gran velocidad a otros animales con quien tuvieron contacto. Varios estudios científicos han demostrado la gravedad del asunto, al apuntar que los contagios entre visones y humanos propagan una nueva variante del virus, que podría afectar la efectividad de las vacunas actualmente en fase de prueba. Hasta el momento siete países han informado mutación del virus al transmitirse de visones a humanos.

Casi 400 granjas de visones ya han sido infectadas, tras los casos de Holanda, Francia, Bélgica, Italia, Grecia, Suecia y Dinamarca. ¿Y en España? Nuestro país también se suma a la lista de países afectados: en La Puebla de Valverde, Teruel, 92.700 visones tuvieron que ser sacrificados en julio después de contagiar el virus a siete trabajadores en una granja. Legislar en servicio del interés general es responsabilidad de nuestros políticos. Nuestra sociedad hace mucho que apartó los abrigos de piel de visón, tan de moda en los años ochenta. Nuestra sociedad, unido al mundo moderno, ya no necesita granjas de peletería que pongan en peligro nuestra salud, granjas insostenibles en términos medioambientales y especialmente crueles con los animales.

Compartir el artículo

stats