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Iván Pérez del Río

Referéndum, ¡sí!

Pedir cuentas a la clase política y no debatir si Monarquía o República

Durante estos días han tenido especial relevancia las palabras en Nochebuena de Felipe VI. Algunos partidos políticos esperaban una crítica directa ante unos hechos, aún no probados ni juzgados, atribuidos a Juan Carlos I. A estos partidos les preocupa más bien poco los hechos en sí, porque su único fin es usar cualquier medio para “derribar” la Monarquía. Por otra parte, la derecha, se apresuró en adherirse sin fisuras al mensaje del Rey. Los socialistas, como están divididos, tendieron a un mensaje tibio, correcto institucionalmente. En la calle, según una encuesta publicada la semana pasada por “La Sexta”, el apoyo a la Corona ha crecido (54,3%), frente a una hipotética república (30,3%). Además, un nada desdeñable 67,1% no querría ni tan siquiera que se celebrara un referéndum.

Es muy probable que una gran mayoría de españoles no capten el sentido profundo de la Monarquía, su papel constitucional. Lo más seguro es que los ciudadanos vean y valoren a unas personas, los Reyes, comprometidas con las alegrías y sufrimientos de España. En sus intervenciones se observa una sensibilidad frente a los retos de nuestro país que raramente se escucha en otros representantes públicos.

Frente a la Monarquía, nos encontramos a una “camarilla” que calienta las sillas del Congreso. La gran mayoría de ellos puestos a dedo por sus respectivos partidos políticos, algunos –vascos y catalanes– que sueñan con ver devastado el Estado español mientras influyen con su voto en leyes decisivas, otros que concurren por territorios en los que no han vivido nunca, grupos políticos que tienen más representantes con muchísimos menos votos que otros, unos pocos pistoleros a sueldo hace unos días y hoy diputados de una Cámara y de un Estado que desprecian, los llamados “constitucionalistas” que ondean la bandera para demostrar su “patriotismo” pero que son incapaces de defender el espíritu de la Constitución más allá de la literalidad de la letra.

La preocupación en España no es la Monarquía, sino la política. Desde 1985 los españoles no estaban tan preocupados por la situación política. El 52,4% la valoran de forma “mala o muy mala” (CIS, 2019). Es necesario un referéndum, pero a la clase política. Frente a los que se apresuran en pedir cuentas al Rey emérito o en defenderlo cual hooligan, deberían tomar nota de que los españoles estamos más interesados en pedir cuentas por la corrupción al PP, al PSOE, a Podemos, al nacionalismo catalán, etcétera. La única institución en grave crisis es la política. Contra ella se levantaran los parados, las familias asfixiadas, los jóvenes sin futuro (llevamos diez años con un 40% de paro juvenil, con picos de hasta el 57%), las empresas ahogadas por impuestos en la peor situación...

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