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Non progredi est regredi

La importancia del parque de Isabel la Católica, un espacio que languidece

En septiembre de 2019, el grupo municipal de Ciudadanos solicitó en el Pleno la elaboración de un “Plan de Intervención Urgente en el Parque Isabel la Católica”. Esta proposición fue rechazada por el PSOE e IU, a pesar de hacer el anuncio de un plan de inversiones para solucionar el deterioro del Parque. Inversiones que superaban el millón de euros, concretamente 1,65 millones.

El parque Isabel La Católica, es uno de los mayores parques urbanos de nuestra ciudad. Su construcción surgió en el año 1941 a iniciativa de los concejales Avelino González, Julio Paquet y Rufino Menéndez para solucionar los problemas de salubridad pública que generaban las marismas del río Piles antes de que fuera encauzado.

Este espacio, de más de 140.000 m2, está incluido en el Inventario del Patrimonio Cultural de Asturias y constituye el parque urbano con mayor biodiversidad de toda la cornisa cantábrica, contando con dos lagunas con una importante población de aves acuáticas domésticas e invernantes. Otro de sus valores ambientales de gran importancia, son sus estructuras vegetales y arbolado singular, formado por especies exóticas de gran interés. Además de todo lo expuesto, posee un amplio repertorio escultórico con motivos mitológicos, personajes históricos y personalidades de la ciudad.

Lamentablemente, el parque de Isabel la Católica languidece. El parque necesita una mayor atención para solucionar el evidente deterioro que padece, además de mejorar su mantenimiento y seguridad. Ejemplo de ello, son las lagunas y el canal del Molín, con una gran degradación de sus aguas por la falta de limpieza de sus fondos, o las pintadas en las estatuas, o el deterioro de las instalaciones de las aves (aviario y palomar), y así un largo etcétera. A todo ello habría que añadir obras muy necesarias, como la retirada de las vallas electrificadas (según medio ambiente ya no hay nutrias, y sólo se hace por si vuelven, por la misma razón podemos cerrar el parque, porque puede hacer viento y caer ramas, otra incongruencia) o el cambio de la arena del parque infantil por otro tipo de suelo, mas higiénico y que permita la accesibilidad a todos los niños que quieren jugar en él.

A iniciativa de Ciudadanos, el Pleno aprobó en septiembre de 2016, la elaboración de un Plan de Usos y Gestión de este parque que pusiera fin a tantos años de abandono y dejadez municipal. Pero para que este Plan pueda desarrollarse, es necesario acometer una serie de actuaciones e inversiones que lo mejoren y permitan mostrar los valores ambientales, culturales e históricos que tiene. De lo contrario, el plan será un simple documento sin desarrollo real.

Estamos ante un parque al que los gijoneses tienen un enorme cariño, en el que muchas generaciones de gijoneses han paseado o jugado en su zona infantil o han ido a conocer las aves que lo utilizan para invernar. En definitiva, un emblema de nuestra ciudad y unos de sus pulmones más importantes que en la actualidad languidece. A día de hoy sólo vemos muchos anuncios de inversiones o de mejoras que se van a acometer, ¿pero que es lo único que está en marcha?: la conversión de la avenida del Molinón en un área integrada en el Parque. De esta manera lo que tendremos, de seguir por el camino actual, es una mayor superficie descuidada. Casi un año y medio del anuncio de las inversiones y no se ha hecho nada, un año medio de mayor deterioro del Parque, un año y medio perdido en dar soluciones a los problemas del Parque. ¿Tendremos que esperar otro año y medio para ver alguna actuación?, los gijoneses no merecen que este entorno se deteriore día a día. Hay que apostar por una ciudad sostenible, donde uno de sus puntos mas importantes es recuperar los espacios verdes urbanos.

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