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Eloy Méndez

Taza y media

Eloy Méndez

Aguja y dedal

Pablo González enhebró ayer la afilada aguja del PP con el vasto propósito de “coser”, según sus propias palabras, un partido que está hecho jirones. Muchos creen que el nuevo líder es el más idóneo para elaborar el paño por su dilatada trayectoria como cargo orgánico y público, por su amplio conocimiento de los recovecos de la ciudad, por su proximidad laboral a la líder regional, Teresa Mallada, y porque sabe moverse como un pez en las procelosas aguas de la sede de Álvarez Garaya. Otros opinan que tiene demasiadas cicatrices tras décadas de enfrentamientos internos, a pesar de su demostrada capacidad de supervivencia, y que su figura puede generar en poco tiempo una corriente a la contra. De lo que no cabe duda es de que llega a un puesto que le gusta, contará con un equipo hecho a base de cesiones y estará acompañado por una “número dos” que, en política, tiene todo por demostrar. Y por Fernando Goñi, reconvertido en riguroso guardián del grupo municipal.

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