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Palabra de amigo

Solo somos seguidores de Jesús

Las ganas de triunfar al estilo de este mundo, nos gustan también a nosotros. Como le sucedió a Ulises, las sirenas del triunfo nos llaman desde todos los acantilados, pero nosotros no nos ponemos tapones de cera para hacer oídos sordos a los triunfos temporales.

A lo largo de la historia hemos disfrazado la fe con vestidos de poder, de triunfo, de victoria al estilo de este mundo. Ayer pudo ser el olvidado Sacro Imperio Romano. Hoy podría estar en la tentación de olvidarnos del poder de la gracia de Dios, y confiar sólo en los poderes de este mundo: como nuestro talento, nuestro dinero, o en la influencia que ejercen los medios de comunicación.

El evangelio de este domingo 5.º de Cuaresma nos recuerda que Jesús será glorificado, pero después de su muerte en la cruz. Y nos habla de ser derrotado, humillado, abandonado por todos. Y de dar la vida. Los seguidores de Jesús no estamos aquí para triunfar al estilo de este mundo, sino para servir. Por eso la única corona que nos cae bien, no es la de laurel, sino la de espinas.

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