Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Jaime Torner

Controversia sobre algunas vacunas del covid

El papel de las farmacéuticas y el rigor científico que dé seguridad

Recientemente, LA NUEVA ESPAÑA informaba que un portavoz de la farmacéutica Pfizer había declarado que “probablemente resultará necesaria una 3º dosis (de refuerzo a los 12 meses) en la vacuna del covid-19 para que la inmunización sea completa” y su objetivo sería cubrir las nuevas cepas del virus. Pocos días después, otra farmacéutica (Moderna) anunciaba que tendría preparada otra vacuna en octubre próximo con idéntica finalidad. Comentada la noticia, desearía efectuar algunas consideraciones:

En primer lugar, resulta lógico que las farmacéuticas desarrollen vacunas (nuevas o de refuerzo) eficaces ante nuevas y más contagiosas cepas del virus. No obstante, inquieta el excesivo plazo en administrarlas cuando la cepa británica está extendida por España y las variantes sudafricana, brasileña o india pueden seguir idéntico camino. Concretamente, la variante india resulta peligrosa porque presenta “doble mutación” y, según el Ministerio de Salud de India, estas mutaciones aumentan la inefectividad (de las vacunas) y limitan la respuesta inmune. Consiguientemente, los expertos de la OMS investigan preocupados si esta cepa india justifica el gran aumento de casos detectados en ese país, máxime cuando amenaza con su propagación mundial.

En segundo lugar, ignoro el efecto de añadir la 3ª dosis al protocolo inicial de vacunas con técnica de “ARN-m”(mensajero), especialmente cuestionadas por los hallazgos del profesor A. Fire (Universidad de Stanford) y C. Mello (Universidad de Harvard) en EE UU, galardonados con el Premio Nobel de Medicina del año 2006: Concretamente, ambos científicos observaron que el ARN-m induce o silencia el ADN de genes humanos, con imprevisibles consecuencias a corto y largo plazo porque todavía no hay constancia de ensayos clínicos suficientemente prolongados.

En tercer lugar, anunciar para octubre próximo una vacuna eficaz ante nuevas cepas del virus parece implicar que la vacuna actualmente administrada sea incompleta.

Dicho esto, y evitando indeseadas polémicas, reitero que la premura en comercializar estas vacunas puede condicionar el rigor científico que garantice su plena seguridad. Así, en una entrevista en este periódico, una epidemióloga de la OMS garantizó la seguridad en las vacunas del covid, aunque incluyó la cláusula usada por la Agencia Federal del Medicamento de EE UU: “para uso en emergencias”; porque, según la FDA, en tal caso: “Las vacunas no siguen el tipo de revisión de un producto autorizado, sino que se basan en las pruebas científicas disponibles, indicando que el beneficio supera los riesgos conocidos”.

En definitiva, como médico, reconozco el cometido de las vacunas frente al covid pero, simultáneamente, entiendo que la cláusula “uso en emergencia” revela el grado de exigencia sobre seguridad de los organismos sanitarios internacionales durante la pandemia.

Compartir el artículo

stats