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Nuevas epístolas a “Bilbo”

El paseo de la gocha

Reflexión en torno a una joven que tira de una cerda

Así podría titularse, “Bilbo”, la estampa divisada hace algún tiempo y que ahora recupero para ti, porque no dejará de maravillarte por muy animal que seas.

Una chica flaca y rubia tiraba por el cordel de un puerco de muerte, es decir, de más de un año, es decir, en edad de matanza, de cerdas negras.

–Vamos, pequeñina. Apúrate, mujer.

Por eso, supe que era una gocha, por las melosas expresiones de la chica flaca y rubia, que no sabría distinguir, a distancia, un gocho de una gocha por los gruñidos. Y vaya que si gruñía la gocha. Cuanto más gruñía y renqueaba y hocicaba el césped del jardín, más cariñosa se manifestaba la chica flaca y rubia.

–Ánimo, preciosa. Muévete, chiquitina.

Algunos viandantes, que bordeaban los jardines de Antonio Medio, el escondite preferido de mi espíritu elemental, se paraban a fotografiar con sus móviles la referida estampa.

Seguí pateando baldosas cuando la gocha y la chica flaca y rubia desaparecieron. No ha de considerarse fundado, visto lo visto, el aserto de que los dueños se parecen a sus mascotas. Conté cincuenta y dos losetas lineales de tonalidad grisácea de este a oeste y cuarenta y tres de norte a sur de ese mismo tono, excepto un parche cuadrangular de visos azuletes en la banda izquierda del fondo sur de la plazoleta.

Podrían ser las once horas de un lunes de una Semana Grande, por poner fecha. En ese tiempo estancado como el agua lechosa de una charca, por un beso de la gocha yo daría lo que fuera, por un beso de ella, aunque solo uno fuera, aunque solo uno fuera.

Aquel tiempo apresado en la memoria y los ecos trabucados de la canción de Pau Donés, quien recientemente nos abandonó con llamativa donosura, irrumpieron en este otro tiempo muerto, incierto y abracadabrante que nos toca soportar, “Bilbo” –aunque tú no te enteres o te la sude–, un tiempo pestífero que apenas da para reinventar cuatro acertijos desesperados, casi funestos, que me apresuro a recitarte:

–Piernas largas.

–Modelo.

–No posa.

–Muerte.

–Manos largas.

–Ladrón.

–No roba.

–Muerte.

–Ojos de telaraña.

–Araña.

–No teje.

–Muerte.

–Boca negra.

–Bocamina.

–No besa.

–Muerte.

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