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Luis Miguel Piñera

Lo que nos deja un amigo

Primero fue “Once años de nuestra historia (1960-1971)” sobre las vivencias de su generación en el colegio de La Inmaculada y luego, a lo largo de los años, vino otra media docena de libros imprescindibles en la bibliografía gijonesa. En alguno de ellos tuve el honor de colaborar. Publicaciones de Alfonso Peláez, de un ciudadano gijonés que parece irrepetible.

Dioni Viña fue, en mayo de 2001, a la presentación de aquel primer libro y dejó escrito en LA NUEVA ESPAÑA: “Esti playu de pro, nietu del chigreru Luis Peláez, ‘El Pelón’, debe escribir más libros, su pueblu necesita más coses como la que hizo ahora”.

Cuca Alonso escribió en su crónica sobre la presentación de “Bella Vista tiene historia” (2014) que Alfonso Peláez estaba “en estado de gracia”, y era verdad. Y cuando presentó “Escogiendo lentejas” (2016), el propio Alfonso reflexionó entrevistado por Pablo Tuñón: “De Jovellanos y Pelayo ya cansé, prefiero un oriciu en la bandera de Gijón”. Para no quererle.

Son tantos los recuerdos junto a Alfonso, “El Drogeru”... Desde pequeños en la escuela de doña Anita y los juegos en El Parchís, hasta ahora mismo. Sirva esto para honrarlo, un articulín breve como esos clásicos de Alfonso en LA NUEVA ESPAÑA. Enrique Bunbury comienza su canción “El rumbo de tus sueños” con una frase que hago mía: “Jamás te recuerdo porque nunca te olvido”. Pues eso.

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