Suscríbete La Nueva España

La Nueva España

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Mar Norlander

Crítica / Música

Mar Norlander

Una banda para repetir

El grupo madrileño “Morgan” ofrece un concierto impecable en la Laboral

“Morgan” lo da todo en la Laboral M. N. Gijón

Después de la sequía vivida en los dos últimos años da gusto asistir a un concierto en el que te quedas enganchada desde la segunda canción y ya no pierdes detalle hasta los cuatro bises finales. Así fue con la banda madrileña “Morgan” en el Teatro de la Laboral, un concierto impecable con seis músicos en el escenario que comparten el mismo protagonismo entre unos y otros y que están al servicio de las canciones. Y como líder Carolina de Juan (más conocida como Nina), que no es una frontwoman de las que recorren el escenario de un lado a otro con coreografías, piruetas de micrófono o alarde de sus mejores galas. Para nada, todo lo contrario. Situada en uno de los extremos del escenario, parapetada detrás del piano y sin focos que dirijan las miradas hacia ella, seguramente le encantaría pasar desapercibida y si pudiera evitar tener que dialogar con el público y cantar detrás de un biombo lo haría encantada, pero con la voz que tiene el anonimato es imposible. Canta con fuerza, con sentimiento, afinadísima y con un timbre cargado de armónicos y de arenilla que la hacen singular.

La breve “Hopeless Prayer”, de aires folk con arreglos vocales cuidados, fue buen tema para abrir un concierto, aunque tiene potencial para seguir desarrollándose e incluir una parte más cañera. Con la blusera “The River”, que Nina cantó con mucha garra, les cayó la primera merecida ovación del público. Y sin tiempo para pausas sonó “Blue Eyes”, del álbum “Air” (2018), tema que se pone interesante en la segunda mitad con una crecida potente. Los solos fluían y se repartían entre teclados con sonido Hammond y guitarras cañeras, demostrando que había muy buenos músicos encima del escenario. Del último disco sonaron todas excepto las dos más flojas: “Un Recuerdo y su Rey” (demasiado lenta y con poca gracia) y “Late”, esta última con un buen ritmo de batería que no va a juego con la melodía.

Veinte temas sonaron con enfoques diferentes, sonidos y timbres cuidados para que las canciones tuvieran un resultado original, amén de una voz que no pasa desapercibida en el panorama de la música actual. Tomen nota los programadores y ya que en Gijón hay tendencia a traer año tras año a los mismos artistas (con lo cansinos que son algunos, sin entrar en detalles), apunten el nombre de “Morgan” y ténganlo en cuenta para futuras giras. Porque hay mucho trabajo y mucha calidad detrás de esta banda. Por mi parte repito.

Compartir el artículo

stats