Suscríbete

La Nueva España

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Sariego

Nuevas epístolas a “Bilbo”

José Manuel Sariego

Ig Nobel

La parodia de premios que acoge cada año la Universidad de Harvard para hacer reír y pensar

La Universidad de Harvard acoge cada año los “Ig Nobel”, especie de parodia o premios Nobel de cachondeo. Los promotores pretenden hacer reír y después pensar, proclaman. Así somos, “Bilbo”. Nos divertirnos con disparatados experimentos científicos a los que dedicamos tiempo y dinero por capricho o despilfarro y no nos empleamos con diligencia en resolver las calamidades que requieren atención y recursos. Te resumiré los premios “Ig Nobel” de 2021, por si te divierten a ti también, como parecen gustar a los humanos.

Uno de los premios distingue la investigación sobre 18 parejas que, según sus autores, demuestra que el orgasmo puede ser tan efectivo como los fármacos para la descongestión de la nariz y mejorar la respiración nasal hasta una hora después del encuentro sexual. Sabrás que, sin necesidad de pisar Harvard, tales salutíferos efectos los acuñó el refranero más picante y sicalíptico: “Si bajas al pilón, se acabó la congestión”.

Otro de los reconocimientos se basa en el descubrimiento del uso de análisis genéticos para identificar las diferentes especies de bacterias que contienen los chicles pegados en el suelo de ciudades de varios países. Como te vea olfatear chicles por la avenida de Schultz, te la cargas.

Un experimento se detiene en el análisis acústico comparativo del ronroneo en cuatro gatos. Analiza las variaciones en el ronroneo, canto, parloteo, murmullo, gemido. chirrido, silbido, aullido, gruñido y otros modos de comunicación entre gatos y humanos. Ni se te ocurra miagar.

Otra investigación determina que el olor corporal de los espectadores permite conocer el género de una película y la edad recomendada para verla al revelar los niveles de violencia, sexo, comportamiento antisocial, uso de drogas y lenguaje inapropiado en la cinta proyectada. Espero olerte a Rin Tin Tin, a Pluto o a Patán.

Un estudio, a partir de las imágenes de 299 ministros de 15 países que formaron parte de la Unión Soviética, sostiene que la masa corporal está relacionada con indicadores convencionales de corrupción. No me engordes más, tío, que me comprometes.

Un equipo investigador internacional atribuye a las fuerzas sociales la capacidad de actuar tanto en el camino previsto como en el camino real transitado. Un estudio contrario, también premiado, analiza por qué los peatones, a veces, chocan unos con otros. Comprendo que no entiendas tanto anacoluto cientificista. Yo, tampoco.

Un experimento analizó los efectos del transporte aéreo en animales narcotizados previamente y viene a concluir que hay pocas diferencias en cómo los muevas. Que los rinocerontes viajen boca arriba o boca abajo es lo de menos. Lo que importa es la calidad del narcótico.

Finalmente, otro estudio analizó distintos tratamientos para desinfectar de cucarachas los submarinos. Sumérgete ya, chucho chismoso.

Compartir el artículo

stats