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Mar Norlander

Crítica / Música

Mar Norlander

La nueva “ERA” de León Benavente

La versión 4.0 tiene menos gancho que sus discos anteriores, pero en directo son la caña

A León Benavente le pilló la pandemia en pleno arranque de gira cuando presentaba “Vamos a volvernos locos”, un álbum que apuntaba cierta ruptura con los discos anteriores en pro de sonidos más electrónicos. Y en esta pausa en la que los conciertos brillaron por su ausencia nació “ERA”, título enigmático para un álbum que tiene cierta continuidad con el anterior y que aparca casi en su totalidad las distorsiones de las guitarras. Había curiosidad por ver cómo presentaban el disco en el Teatro de la Laboral con el público sentado (difícil tarea para los fans de la banda) y cómo resolvían en directo la cantidad de pistas grabadas y su actualización del sonido. Además, presentan algunos cambios de instrumentos: el asturiano Luis Rodríguez aparca la guitarra y vuelve al bajo, que deja Eduardo Baos para pasarse a los sintetizadores.

La nueva “ERA” de León Benavente

Abrieron con “Líbrame del mal” y a medio tema el público comenzó a levantarse de sus butacas por oleadas para bailar y ya no hubo manera de sentarse. Sonó “Di no a la nostalgia” y en la parte final Abraham Boba coge la guitarra y le da un subidón al tema, cuya letra es interesante, aunque musicalmente es bastante muermo. Lo mismo ocurre con varios temas del disco, como “Persona” o “La Gran Muralla” (esta última inspirada en la performance de Marina Abramovich): nos gustan sus letras y la literatura que hay detrás, pero la base musical es bastante mediocre, aunque gana mucho en directo. El público se vino arriba con el potente directo de “Canciones para no dormir” y aplaudimos la incursión de “Niño Futuro” en el álbum como homenaje a Rafael Berrio, poeta vasco que falleció de cáncer de pulmón en el 2020.

Del nuevo álbum nos quedó por escuchar “Letras”, el resto estuvo presente y con mucha aceptación; la que más “Viejos rockeros viejos”, que se convertirá en fondo de armario de su repertorio, sin duda. Y para cerrar el concierto y dejar a los fans extasiados recurrieron a la artillería pesada que encumbró al cuarteto al lugar que ocupan: la cañera “Ahora soy feliz” y cómo no “Ser Brigada”, que desató la locura entre el público, además de los bises “Tipo D” y “Ayer salí”. Musicalmente, esta “ERA” versión 4.0 de “León Benavente” tiene menos gancho que sus anteriores discos y, si me dan a elegir, prefiero el sonido más crudo y con más distorsiones. Aun así, siguen siendo originales, anárquicos y creativos y en directo son la caña.

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