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FIDEL GARCIA

¿Qué "pinta" la Iglesia Católica?

La presencia de la Iglesia Católica en sus aspectos externos y materiales es conocida por todos, incluso por sus más duros detractores. Sus catedrales son los monumentos más grandiosos y suelen ser de los más visitados la Iglesia Católica ha dejado en España inmensos tesoros: arte música, pintura, escultura, pasos de la Semana Santa, santuarios ilustres (El Pilar, Covadonga). Grandes teólogos, escritores ascético-místicos (Teresa de Jesús, Juan de la Cruz) y dramaturgos (Calderón de la Barca, Lope de Vega, Tirso de Molina). Pero la Iglesia Católica no es solo una reliquia de un pasado glorioso sin el cual es imposible entender España y su extraordinario legado en todas las repúblicas hispanoamericanas y Filipinas.

La Iglesia Católica sigue prestando a la sociedad española una gran servicio público y notorio, a pesar de los obstáculos e incomprensiones. Este servicio a la sociedad española queda reflejado en estos duros tiempos de la pandemia del covid, que no cesa. Hoy la Iglesia Católica está establecida en 70 diócesis, 69 de ellas territoriales y una castrense. En cada una de ellas la Iglesia está presente en la persona de su obispo, en sus sacerdotes y en miles de fieles laicos. Todo ellos, junto con institutos de religiosos, realizan un servicio imprescindible en educación, sanidad, ayuda generosa de servicio con instituciones como Cáritas, Manos Unidas y otras no tan conocidas, pero igual de eficaces y comprometidas, como se ha podido comprar durante 2020, año duro en el que la pandemia bloqueó España, cerró industrias, paralizó la actividad y encerró a los españoles en sus casas. La emergencia sanitaria fue una dura realidad a la que hicieron frente muchos fieles católicos: laicos, religiosos en parroquias y movimientos; todos sintieron la necesidad y urgencia de atender a quienes ya vivían con dificultades y carencias con anterioridad a la terrible pandemia. Este servicio y ayuda tuvo como destinatarios de manera especial a los afectados; a quienes no podían salir de casa, a los enfermos solos en los hospitales, a los nuevos descartados por las dificultades económicas fruto del confinamiento. Los siguientes datos son una prueba contundente del servicio que la Iglesia presta a la sociedad en sus centros sociales asistenciales, y sanitarios de los que se han beneficiado 2.862.196 en los asistenciales; 71.306 en los centros sanitarios. Todo esto confirma que son muchas las personas que confían en la misión de la Iglesia y en el servicio que presta. Pero la Iglesia Católica no es una ONG, como algunos poco informados o mal intencionados afirman, sino que, es el pueblo de Dios en la Historia. El dinamismo social de la Iglesia no es sociopolítico; la misión de la Iglesia es proclamar el Evangelio, y celebrarlo, como hacen millones de personas que asisten a las celebraciones litúrgicas de la palabra de Dios y de los sacramentos.

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