Suscríbete

La Nueva España

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Luis Miguel Piñera

Otra historia local

Luis Miguel Piñera

Historiador

Vender periódicos

Subtítulo opinión xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

Los quioscos siempre fueron un punto clave de unión entre el lector y el periódico. Esos espacios de venta fueron, y son, un espacio de sociabilidad importante. Un lugar desde donde se contempla lo que pasa en el mundo aunque solamente sea leyendo, gratuitamente, la primera plana de un diario o una revista. Desde que existe la prensa, los periódicos llegaban al lector a través de tres vías: la suscripción, la venta en el quiosco o la venta callejera. En Gijón, tenemos documentados quioscos de prensa desde muy antiguo, algunos simples barracones y otros, obras de arquitectos muy notables. Uno de los más antiguos estaba en los Cuatro Cantones (plaza de Italia) y en la sesión municipal de 11 de noviembre de 1893 se aprobaba que Wenceslao F. Alonso reinstalase un puesto para vender prensa "en el mismo sitio que ocupaba el antiguo kiosco para la venta de periódicos". El Ayuntamiento mandaba quitar "el armatoste" que allí existía desde mucho antes de 1893 y construir un quiosco propiamente dicho.

En 1897, se aprobó levantar un quiosco de prensa en la plazuela de San Miguel "junto a la placa anunciadora que existe en ese lugar". Entendemos que era la única placa callejera que anunciaba el nombre de la plaza. Quiosco monumental fue el que el arquitecto Miguel García de la Cruz levantó en la plaza del Seis de Agosto en el año 1914. Fue el quiosco Jovellanos llamado también La Farola y estuvo regentado por Pachín de Melás.

Otro tema son los voceadores de prensa. Eran sobre todo (hablamos del Gijón de finales del siglo XIX y comienzos del XX) niños, con frecuencia analfabetos, y ciegos. Muy famoso fue el niño Ceferino Díaz Tamargo, "Pilonga". Los vendedores callejeros de prensa pasaron a convertirse en un tipo social muy característico. Eran "Pilonga" y sus compañeros los mejores en cuanto a hacer campaña publicitaria al periódico, por todo Gijón. En esquinas fijas, por ejemplo cerca de los cafés, o recorriendo incansablemente la ciudad. Pero siempre voceando las noticias.

Compartir el artículo

stats