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La Nueva España

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FIDEL GARCIA

¿Apocalipsis ígnea now?

La explotación del planeta

En ese libro enigmático por revelado, que manipulan en el cine de forma cuasi diabólica, aparecen personajes divinos con trompetas que anuncian calamidades sobre la Tierra. Así, el primero de los siete ángeles con el sonido de su trompeta produce granizo y fuego, mezclado con sangre y fueron arrojados a la Tierra. Una tercera parte de la tierra se abrasó, otra tercera parte de los árboles se abrasaron. Esta terrorífica visión se está viviendo en España causada en parte por manos criminales de terrorista incendiarios. Pero también, como afirman las víctimas de los incendios, por la pésima situación medio-ambiental de España, utilizada como ideología política

La cumbre sobre el medio ambiente de París, no hizo sino confirmar los temores que el papa Francisco había plasmado en su gran encíclica "Laudato Si" (alabado seas, mi señor). En este documento sobre el medio ambiente y el cambio climático el Papa alerta la necesidad de un cambio en el paradigma energético que es el que ha prevalecido desde la Revolución Industrial y que aún sigue los países que más contaminan y más destruyen la casa común de todos

En su análisis de la contaminación y del cambio climático, utilizados por el globalismo como ideología política electoralista, presentaba el Papa un panorama muy preocupante, que se está produciendo en estos tiempos con más intensidad. Existe una forma de contaminación que afecta cotidianamente a las personas más necesitadas. La tecnología, que ligada a las finanzas pretende ser la única solución de los problemas, afirmaba el Papa, esta suele ser incapaz de reconocer la realidad de las múltiples relaciones que existen entre los seres de la naturaleza, y por eso se resuelven problemas, produciendo otros más graves. Este ambiente se acentúa con la gestión del agua, que es uno de los indicadores más graves de la situación actual. El actual nivel de consumo de los países desarrollados y de los sectores ricos de las sociedades, donde le hábito de gastar y contaminar, alcanza niveles inauditos. Como afirma el Papa con visión realista, ya se han rebasado ciertos niveles máximos de explotación del planeta, sin que hayamos resuelto el problema de la pobreza. Este análisis de la destrucción del medio ambiente, recuerda al libro del Apocalipsis, que da una visión teológica con los símbolos de las trompetas tocadas por ángeles que siembran de dolor y muerte los elementos naturales; agua, aire, tierra. Que no son castigos divinos, sino que dependen de la gestión de los poderosos de los bienes naturales manipulados hasta el aniquilamiento destructivo. Ante estos graves peligros el Papa pide una conversión ecológica para evitar la locura de la guerra por las energías.

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