Suscríbete

La Nueva España

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Eloy Méndez

Taza y media

Eloy Méndez

Corbatas y calamares

En el balance de cualquier evento importan tanto o más las percepciones que los números puros y duros. Por eso, ya se puede afirmar sin miedo a equivocarse que la Feria de Muestras de 2022, que hoy llega a su ecuador, será un éxito, después de la cancelación de 2020 y de la edición a medio gas de 2021. Puede que las cifras de visitantes no superen a las anteriores a la pandemia (o puede que sí). Y puede que las cajas registradoras no engorden en la misma proporción que crecen los paseantes (o puede que sí). Pero es incuestionable que el recinto Luis Adaro ha recuperado plenamente su capacidad para dar sentido al verano gijonés como punto de encuentro económico y social. Han vuelto las conferencias con o sin corbata y las colas para el bocata de calamares. Esto sí es normalidad.

Compartir el artículo

stats