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Alejandro Ortea

Varadero de Fomento

Alejandro Ortea

Se acaba la fiesta

El fin de la FIDMA marca el finiquito de nuestro verano

Ha finalizado la temporada de verano en nuestra querida villa marinera porque este domingo se ha clausurado la LXV Feria de Muestras. Hay quien se confunde y piensa que la temporada finaliza por otras razones, pero es la Feria quien da el finiquito. Nos queda el Hípico que es como una propina para consolarnos y, desde hace unos años, pretenden colárnosla con ese auténtico pringue que es lo de la manzana y la sidra y que sólo sirve para dejar impracticables los Jardines de la Reina y la plaza del Marqués. Es un borrón que sobra y que debería integrarse en la propia semana grande. Estos signos externos vienen a decir, entre otras cosas, que se terminan las vacaciones políticas y judiciales y que las emisoras de radio comienzan otra temporada más de programas.

Vuelven a sus despachos los burócratas municipales con más preocupaciones que nunca, pero no a la búsqueda de nuestro bienestar, sino para hallar la manera de guardar sus asientos tras el paso de la próxima alegre primavera, que ya se sabe lo caprichos y volubles que somos los electores, un cuerpo que no se conforma de cualquier manera y que se empeña en exigir más cosas de los gestores públicos, inconscientes como somos que los recursos son limitados y quienes mandan no están dispuestos a desengañarnos de ello, haciendo como si tuvieran un cofre sin fondo del que obtener euros sin fin. Como lo hacen siempre, ya sabemos todos que mienten y estamos dispuestos a creer a quienes nos engañen y mientan con más salero.

La preocupada dama de Carbayonia que nos tocó en la última rifa como alcaldesa, ya sabe que es la peor valorada por el electorado, que cae mal; que obtuvo lo que ansiaba, una alcaldía al menos, en una plaza con la que no ha congeniado y a cuyos ciudadanos se les ha atravesado. Una de las maldades políticas más extendidas reza sobre lo poco que gusta a la FSA y a su primer secretario como candidata y no saben qué hacer: si pedirle que se esfume, para lo cual tienen que ofrecerle algún premio que ofrecerle, para lo cual tienen que echar la instancia en Ferraz (Madrid), o confiar en que los promotores de las primarias en este Gijón consigan las firmas necesarias para que los socialistas voten por otro candidato.

Y en el PP, estremecidos con el amago de la vuelta de Godzilla-Cascos al redil de su casa de siempre, lo que no deja de ser una pequeña revolución que dejaría a la señora ingeniera pelirroja arrumbada en la cuneta política. Si colocaren al tremendo luarquín al frente de su candidatura regional íbamos a gozar de unas cuantas risas.

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