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Alejandro Ortea

Varadero de Fomento

Alejandro Ortea

Tiempo de soledades

Ni quienes la auparon quieren ya a la primera autoridad

Unos socialistas gijoneses del SOMA de toda la vida se preocupan por lo mucho que el personal rechaza, creen que abruptamente, a la dama de Carbayonia y sus padeceres a cargo de la directiva de su agrupación y creen que se la está poniendo en la picota injustificadamente.

También a la ovetense le ha salido otro defensor por fuera y sin necesidad de antecedentes socialmineros: su sidecar, el concejal Aurelio, que sin desempacho alguno se inmiscuye en la política interna de una formación ajena a la suya y toma partido por la alcaldesa descaradamente. No se ha escuchado a la coordinadora local de IU, Ana Castaño, que mucho más prudente ha guardado públicamente un discreto silencio. Demuestra Aurelio Martín su baja catadura política y que nunca se ha de bajar la guardia cuando él ande por los alrededores.

Cierto que la situación numérica parece que impelió a la anterior directiva socialista y a su cabeza de lista a efectuar una posición de acercamiento con IU, pero el resultado de la operación ha resultado nefasto para el interés general de los gijoneses. Gran parte del descrédito de las siglas socialistas se debe a entuertos provocados por el sidecar Aurelio. Ahora que ya todos son conscientes de ello, se atreve a culpar a los socialistas y sin recato lo recuerda a la actual directiva de Argandona: tampoco destaca en lealtad por tanto. Al fin y al cabo, poco se puede esperar de un comunista recalcitrante, siempre preocupado por lo suyo, es decir, sus emolumentos; es como la caricatura de un político efectuada por un dibujante ultra.

Para Monchu García, primer secretario socialista, no hay ni un solo elemento democrático que dañe al partido, por eso dice no entender lo que el hombrín de Suárez de la Riva llama "barullo" y que, por ello exista factura a pagar por las siglas socialistas.

La alcaldesa, ya está sola. A la puerta del Air BNB de la plaza Mayor ya espera agazapada a que sus socialmineros le dejen despejado el apartamento la sempiterna María Luisina. La mujer ya está harta de las aguas termales de Ledesma, los mandamases del Montepío le garantizan un "todo incluido" para venir a darse los saludables baños de septiembre en la Escalerona. Sea como fuere, ellos como los demás, están convencidos que el contrato de alquiler de la nefasta carbayona ya expiró; aunque sea ella la única que no lo vea, como en los "Los otros" de Amenábar. Se acaba agosto para una alcaldesa en tránsito. Echemos mano del Dúo Dinámico y entonemos aquello de "el final del verano llegó y tú partirás". El problema estriba en que, si quieren sustitución, hay un pequeño inconveniente: unas no deseadas primarias.

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