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Filippo Priore

Por libre

Filippo Priore

Pasar página

Ante el inicio del curso escolar y la nueva ley educativa

Dicen que cuando hablamos de pasar página, refiriéndonos al calendario, no hay hoja a la que nos aferremos con mayor fuerza, negándonos a aceptar la realidad que la del mes de agosto. No creo que ni que sea necesario explicar los motivos por los que ver aparecer ante nuestras bronceadas narices, el mes de septiembre, produce en nosotros un dolor interior que en ocasiones raya lo depresivo.

Más aún cuando después de varios veranos no demasiado benévolos en lo que al tiempo se refiere, este ha sido francamente bueno, salvo como si de una broma de mal gusto se tratara, en estos últimos días con los que saludamos al mes originariamente llamado sixtillis, por su posición en el calendario, para pasar luego al agosto que todos conocemos y ahora ya lloramos, merced a una sonada victoria del emperador Augusto.

Seguro que a regio romano le traía al pairo el que cambio de mes, ocupado como estaba siempre entre guerras y suntuosos festines. Pero han pasado muchos años desde que el Imperio Romano dejase de dominar el mundo y si ahora le preguntas a un chiquillo por cuál fue el imperio más importante en la historia de la humanidad, te responderá el de Stars Wars.

Y es que queridos lectores, así va la educación (con minúscula en este caso) en este país llamado España. La cultura del esfuerzo se ha esfumado como fueron desapareciendo los romanos de todos los territorios que dominaban, pasando de manera progresiva a un sistema educativo cada vez más laxo en el que prácticamente a la mediocridad se le otorga el mismo valor que a la excelencia.

Para más inri, parece que, en este nuevo cambio de página en el calendario, que habría de traer consigo la enésima reforma educativa, según denuncian los directores de los centros educativos, la nueva LOMLOE (con nombre más de sorteo de la Primitiva que de ley educativa), nos ha vuelto a pillar el toro, abogando por aplazar en un año el cambio en los libros de textos, que a apenas dos semanas del inicio del curso siguen sin haberse publicado en el BOPA sus contenidos definitivos.

Uno, que viene de los tiempos del Preescolar, EGB, BUP y COU sigue gritando a los cuatro vientos en un desierto, que desconoce el motivo por el que aceptando la mayoría de los padres el descomunal error de eliminar los dos últimos cursos de la EGB para incorporarlos a la ESO, o lo que es lo mismo, al "insti", que dirían nuestros hijos, no se toma como una prioridad el corregir este error, que hace que se junten a colegiales que apenas pueden con los libros que portan en sus mochilas, con otros de colmillos más afiliados que el hombre lobo. ¿No era mucho más lógica y ordenada psicológicamente hablando la transición anterior? "Doctrinae cultus nemo spernit nisi stultus". Disculpen: había olvidado que las asignaturas de Latín y Filosofía se habían sustituido por otras. Ahora mismo no recuerdo si por Memoria Histórica para Negacionistas y Educación Sexual a través de las vocales.

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