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FIDEL GARCIA

El Papa periodista

El pontífice Juan Pablo I y su gusto por la escritura

La elevación a la cátedra de San Pedro del entonces Patriarca de Venecia, Cardenal Luciani, a quien el papa Francisco acaba de beatificar, provocó en aquellos críticos momentos del postconcilio Vaticano II un desconcierto no solo en la Iglesia Católica, sino en todas las naciones, incluidas las no católicas y aquellas que no tenían relaciones diplomáticas con la Santa Sede. Se trataba de un cardenal muy poco conocido fuera del ambiente católico veneciano. Su elección causó también extrañeza en el mundo vaticanista de todas las tendencias periodísticas. Juan Pablo I señalaba un tiempo nuevo, lo que vino a confirmar su figura risueña, amble y sencilla. Para los italianos, Juan Pablo I era el papa de la sonrisa. Otras características marcadas de su personalidad eran la proximidad, la sencillez y la dulzura. Pero antes de su elección ya su firma era conocida, pues una revista de gran tirada entre los fieles lectores, la del Messaggero de San Antonio de Padua, apareció un artículo suyo, una carta al escritor Charles Dickens, firmada por el Cardenal de Venecia, Albino Luciani, en la que se presentaba así: "Querido Dickens: soy un obispo que se ha impuesto la extraña tarea de escribir cada mes una carta a algún personaje".

Desde el primer momento llamaron la atención sus cartas, no tanto por su contenido sino por la forma de dirigirse a sus lectores; no se ocupaba de especulaciones filosóficas, teológicas ni políticas, sino de aquellas cuestiones de la vida diaria que preocupan a sus fieles, a las personas de buena voluntad. Incluso comunistas, tan numerosos en Italia en aquella época de eurocomunismo con rostro humano que renunciaba al estalinismo cruel y sangriento. Su estilo era periodístico, con matiz popular, nunca populista, ágil y emotivo. Su temática abarcaba todas las cuestiones desde un perspectiva moderna e iban desde las religiosas como la incredulidad, la sexualidad, la familia, la educación, el turismo (…). Huía del léxico enrevesado y abstracto y se acomodaba a la mentalidad de sus lectores fuesen doctos o indoctos, cercanos o lejanos, creyentes o incrédulos. Sus destinatarios formaban una nómina de cuarenta personalidades del mundo de la cultura que iban desde los grandes santos, como Santa Teresa de Jesús o Santa Teresita de Lisieux: grandes escritores, poetas y novelistas: Dante, Dickens, Goethe, Mark Twain; retóricos como Quintiliano; médicos como Hipócrates; evangelistas como San Lucas, o célebres militares como el Gran Capitán, entre otros. Una muestra todo de su basta cultura humanista. El tiempo abarcaba desde mayo de 1971 a mayo de 1974. En 1978 fue elegido sucesor de San Pedro, su pontificado duró 33 días. El pasado 4 de septiembre 2022, el Papa Francisco presidió la Beatificación del Papa escritor de "ilustrísimos señores".

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