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O cambiamos o nos cambian

Sobre el proceso abierto en la agrupación socialista de Gijón

Dicen los estatutos de la FSA-PSOE entre sus principios que la democracia es la forma de participación de los militantes en la vida de la organización, que el respeto a la libertad de conciencia y a la libertad de expresión en el seno del partido son fundamentales, que son derechos de los afiliados el acceso a la información, la discusión y la crítica, la realización de manifestaciones públicas de forma libre, leal y responsable, el derecho a elegir y a ser elegidos, la capacidad de iniciativa política tanto de manera individual como colectiva y que se harán en el seno del partido cuantas consultas sean necesarias sobre los asuntos de especial trascendencia.

La renovación periódica de los compañeros y compañeras que desempeñan responsabilidades, tanto orgánicas como institucionales, es uno de esos asuntos de especial trascendencia y resulta consustancial al deber que así mismo rige en nuestras normas sobre la participación y la colaboración en la organización de los procesos de elección de candidatos/as mediante el procedimiento de primarias, una norma de carácter general que según el reglamento federal que desarrolla nuestros estatutos (art.173) afecta a la elección del candidato/a a la Presidencia del Gobierno, tanto estatal como autonómica, así como a las alcaldías de ciudades de más de 20.000 habitantes, y como excepción a dicha regla, cuatro artículos más allá, se dice que cuando se ostente la presidencia de dichas instituciones se tendrá derecho a repetir salvo que la militancia, la base de nuestra organización, en porcentaje variable según el nivel administrativo, solicite cumplir dicha regla general para ser un partido más democrático, participativo y abierto a la sociedad.

Cada cuatro años, el PSOE debe afrontar este debate interno con toda naturalidad para presentarse a la sociedad de la forma más transparente posible, para seleccionar de entre sus miembros o incluso incorporar no afiliados/as simpatizantes con nuestros principios y valores a las personas que mejor representen nuestro proyecto. Así lo hemos hecho los socialistas desde hace más de 40 años a todos los niveles.

En los últimos años hemos escuchado de nuestros/as compañeros/as expresiones como que o cambiamos o nos cambian, que hay que escuchar a la militancia, que un militante un voto, que queremos listas abiertas, que las candidaturas ha de ser paritarias, que tenemos que incorporar más jóvenes, que deben limitarse los mandatos, que no pueden acumularse los cargos, que queremos profundizar en la participación, que tenemos que consultar a nuestras bases las cuestiones más importantes.

Y llegado este momento, cuando quedan nueve meses para someternos al examen de nuestros/as vecinos/as, como hemos hecho en ocasiones anteriores, el PSOE de Gijón, en base a sus normas y costumbres tiene que afrontar un debate que lleva meses en la calle. Los y las socialistas gijoneses hemos sido la fuerza política mayoritaria de la ciudad durante años, hemos desempeñado un papel crucial en los cambios y transformaciones de nuestro municipio, de nuestros barrios, de nuestras parroquias, y aspiramos a volver a serlo el próximo 28 de mayo de 2023.

Los trabajos para afrontar esta nueva campaña electoral han comenzado hace meses. Han coincidido en el tiempo con la renovación de la Comisión Ejecutiva Municipal en un ejercicio ejemplar de desarrollo democrático con dos candidaturas que han afrontado con toda normalidad su elección mediante sufragio universal, libre y secreto de la militancia. Se ha elaborado un programa de trabajo y se han rendido cuentas ante la asamblea general de afiliados/as. Y ahora, siguiendo fielmente las normas aprobadas en el último Comité Federal tenemos la responsabilidad colectiva de garantizar todos y cada uno de los derechos de la militancia, desde el derecho de quien quiere seguir al frente de su responsabilidad pública haciendo uso de los privilegios de la excepción a la regla general de elegir nuestras candidatura a través de primarias hasta de aquellos/as militantes que creen que el liderazgo hay que ganárselo todos los días y renovarlo periódicamente a través de las urnas para elegir a las mejoras personas que representen nuestro proyecto y sintonicen con las demandas de la ciudadanía.

No tiene por qué haber ni conflicto ni barullo alguno entre la militancia en este asunto pues las normas están claras, aunque resulta sorprendente que alguien quisiera poner trabas al cumplimiento fiel de nuestros estatutos y al desarrollo de la participación interna y el marco democrático del que nos hemos dotado en los últimos congresos.

O cambiamos o nos cambian reiteraba el secretario general de la FSA no hace tanto tiempo. Necesitamos escuchar a la militancia para que nos transmita fielmente las preocupaciones de la calle, de la gente, de la ciudadanía, de nuestros vecinos. Debemos empoderar al conjunto de nuestra organización y hacerla permeable a las demandas que nos llegan de los movimientos sociales, de asociaciones y colectivos para poder aspirar a ser la fuerza del cambio, de la transformación, del desarrollo de Gijón y de Asturias.

En estos momentos, nos corresponde, a todos y todas, elegir las cabezas de cartel de las próximas elecciones municipales y autonómicas. Sin duda es una cuestión de especial trascendencia, una decisión colectiva, algo que va más allá de las competencias de una dirección ejecutiva y cuya responsabilidad ha de ser del conjunto de la militancia, no una decisión individual pues los individuos como tales no estamos más que al servicio del partido y de la ciudadanía. Y nuestra militancia es sabia y sabrá valorar si se presentan uno o dos o tres compañeros cuál es el más adecuado para representar a nuestra agrupación y a nuestra ciudad en nuestras instituciones.

Quedan nueve meses para la renovación de nuestros ayuntamientos y no hay tiempo que perder. Ahora, debemos elegir, entre todos y todas, la candidatura a la Alcaldía. Después tenemos que elaborar de forma participativa un programa electoral acorde con las necesidades de Gijón. A continuación, habrá que completar el equipo de las listas municipales y autonómicas combinando renovación y experiencia, género y juventud, representatividad social y méritos. Finalmente tenemos que abordar unidos democráticamente por los procesos anteriores, sin barullo alguno, pero con los debates bien hechos y las decisiones colectivas tomadas entre todos y todas, una campaña electoral que nunca es fácil para llegar a la ciudadanía y renovar y ampliar su confianza para que Gijón vuelva a progresar, avanzar, cambiar y transformarse una vez más. Y así cada cuatro años.

Por todo ello, muchos creemos que debemos seguir la norma general de elección de nuestra candidatura a través de primarias, de manera natural, para renovar el liderazgo de quien ostenta ahora esa responsabilidad que no ha de tener ningún temor ante una gestión sin tacha o para elegir a otra persona que encarne mejor el proyecto socialista de cara a 2023, y esta ha de ser una cuestión de especial trascendencia, una decisión colectiva, necesariamente participativa y profundamente democrática del conjunto de la militancia porque si no cambiamos, nos cambian.

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