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Alida Hevia Alonso

Alida Hevia Alonso

Militante socialista

Cumpliendo el programa electoral

Ana González ha conseguido desarrollar proyectos importantes y necesarios, retomando algunos que llevaban tiempo atascados

Hace un tiempo, un compañero comentaba que, si no conseguíamos entendernos dentro de la agrupación socialista, la derecha volvería a gobernar en Gijón.

Al recordar hoy esas palabras o ese temor, recordé la noche de junio de 2011 en la que el PSOE perdió las elecciones municipales, y recordé a una querida compañera que nos dejó hace un tiempo, que volviendo juntas a casa decía con tristeza, algo así: lo que más siento es que Gijón se deja hecho. Reflexionando sobre sus palabras, y lo que sucedió en los años siguientes, le doy la razón.

En estos difíciles años, en los que, desde la pandemia hasta la guerra de Putin, están alterando la convivencia y el bienestar en tantos países, Gijón con Ana González y su equipo de gobierno municipal ha conseguido desarrollar proyectos importantes y necesarios, retomando algunos que, como ya se comentó en otros escritos, llevaban largo tiempo atascados. Proyectos, para los que también se han conseguido fondos europeos que servirán para impulsar el necesario progreso de la ciudad y de la ciudadanía y parece que, a pesar de las dificultades y tener que hacer frente a situaciones inesperadas y a veces desconocidas, el grupo municipal está cumpliendo el programa electoral.

No voy a entrar en los ataques y descalificaciones personales que está recibiendo Ana González últimamente, en mi opinión, ese tipo de acusaciones hacen daño a quien las recibe, pero tampoco favorecen a quien las hace.

Las divisiones y fracturas siempre son dolorosas, máxime cuando ocurren entre personas cercanas. Para mí son importantes los afectos, aunque coincidan o no con mi postura, y quiero creer que entre quienes nos encontramos en lucha por esta especie de primarias provocadas, donde aun no se conoce la alternativa, no se provoque una fractura de difícil remedio.

Ahora llega mi temor de volver a dejar Gijón hecho y con fondos económicos, que fue necesario saber obtener, a otro grupo político que recoja los réditos del trabajo realizado.

El pasado sábado, Adrián Barbón hablaba de tres "E" para un buen gobierno: estabilidad, experiencia, esperanza. Me gusta pensar que la estabilidad se puede conseguir, experiencia se tiene y no quiero perder la esperanza, en que podamos valorar todo lo que este equipo de gobierno con Ana González está consiguiendo para Gijón, y tenga un buen resultado en 2023.

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