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Iván Pérez del Río

El PSOE, participación y fortaleza

En este tiempo en el que la política parece haberse convertido en el coto privado de unos cuantos, donde la participación brilla por su ausencia, supone una satisfacción muy grande observar el ejemplo que está dando el PSOE. El episodio de las firmas en Gijón es una muestra entre otras muchas, baste recordar el modo en cómo Pedro Sánchez recuperó la secretaría general de su partido después de irse.

En política se termina penalizando a los partidos políticos que sólo tienen en cuenta a sus afiliados y afiliadas para cubrir mesas electorales, pegar carteles en campaña o cubrir horas muertas en la sede. Aunque es necesario ese nivel de participación, ha de darse otro mucho más importante. La participación orientada a opinar, a discutir, a ser crítico, a dialogar, a decidir, a escuchar/nos, a construir juntos. El PSOE de Gijón, en el mismo acto de recogida de firmas, se ha orientado a esa participación con mayúscula con el objetivo de la celebración de primarias para elegir a su candidato/a a la alcaldía.

Ha sido un proceso limpio, refrendado por la propia comisión ética de la FSA. No ha habido, como ocurre en otros partidos, una especie de "caza de brujas". La intención en todo momento fue testear el sentir de los afiliados respecto a la celebración o no de primarias. Un proceso totalmente natural y trasparente.

Queda claro que el PSOE de Gijón, sus militantes, tienen la capacidad de elegir a su próximo candidato/a. Otros partidos políticos como el PP siguen esperando a ver qué dice papá Feijóo. Conviene recordar que en el PP a su candidato en Gijón o en Asturias no lo eligen sus afiliados, sino la 7ª de Génova. Otra cosa es que se convoque una especie de Congreso al que llegue todo "atado y bien atado".

Más de la mitad de la militancia socialista de Gijón ha pedido primarias no por capricho, sino porque han ido percibiendo un sentir en la calle reacio al liderazgo actual y que ponía en riesgo la oportunidad de ganar en 2023. Se junta, por tanto, la participación de los militantes con la escucha a la ciudadanía. Tiene sentido. Un partido político que genera cauces de participación y debate en su militancia, es un partido con más capacidad de escuchar a la ciudadanía. Lo contrario sería una especie de partido bunkerizado, alejado de los ciudadanos y preparado para gobernar solo cuando el otro pierde. Rajoy es el ejemplo por excelencia, esperar pasivamente a todo, incluso a que le despidan.

El PSOE de Gijón, sin duda, sale fortalecido convocando primarias y saldrá más fortalecido aún con el candidato/a que elijan.

En este tiempo en el que la política parece haberse convertido en el coto privado de unos cuantos, donde la participación brilla por su ausencia, supone una satisfacción muy grande observar el ejemplo que está dando el PSOE. El episodio de las firmas en Gijón es una muestra entre otras muchas, baste recordar el modo en cómo Pedro Sánchez recuperó la secretaría general de su partido después de irse.

En política se termina penalizando a los partidos políticos que sólo tienen en cuenta a sus afiliados y afiliadas para cubrir mesas electorales, pegar carteles en campaña o cubrir horas muertas en la sede. Aunque es necesario ese nivel de participación, ha de darse otro mucho más importante. La participación orientada a opinar, a discutir, a ser crítico, a dialogar, a decidir, a escuchar/nos, a construir juntos. El PSOE de Gijón, en el mismo acto de recogida de firmas, se ha orientado a esa participación con mayúscula con el objetivo de la celebración de primarias para elegir a su candidato/a a la alcaldía.

Ha sido un proceso limpio, refrendado por la propia comisión ética de la FSA. No ha habido, como ocurre en otros partidos, una especie de "caza de brujas". La intención en todo momento fue testear el sentir de los afiliados respecto a la celebración o no de primarias. Un proceso totalmente natural y trasparente.

Queda claro que el PSOE de Gijón, sus militantes, tienen la capacidad de elegir a su próximo candidato/a. Otros partidos políticos como el PP siguen esperando a ver qué dice papá Feijóo. Conviene recordar que en el PP a su candidato en Gijón o en Asturias no lo eligen sus afiliados, sino la 7ª de Génova. Otra cosa es que se convoque una especie de Congreso al que llegue todo "atado y bien atado".

Más de la mitad de la militancia socialista de Gijón ha pedido primarias no por capricho, sino porque han ido percibiendo un sentir en la calle reacio al liderazgo actual y que ponía en riesgo la oportunidad de ganar en 2023. Se junta, por tanto, la participación de los militantes con la escucha a la ciudadanía. Tiene sentido. Un partido político que genera cauces de participación y debate en su militancia, es un partido con más capacidad de escuchar a la ciudadanía. Lo contrario sería una especie de partido bunkerizado, alejado de los ciudadanos y preparado para gobernar solo cuando el otro pierde. Rajoy es el ejemplo por excelencia, esperar pasivamente a todo, incluso a que le despidan.

El PSOE de Gijón, sin duda, sale fortalecido convocando primarias y saldrá más fortalecido aún con el candidato/a que elijan.

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