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Eloy Méndez

Taza y media

Eloy Méndez

Las llamas del Mercante

El incendio del Mercante hace dos días se llevó en apenas un cuarto de hora, para quitarle una vez más la razón a quienes atribuyen al fuego poderes purificadores, miles de recuerdos agolpados entre la techumbre y el empedrado. Centenares de gijoneses fueron testigos obligados de la agonía de uno de los locales más populares por historia, estética y, sobre todo, ubicación. Porque todo lo que pasa en la cuesta del Cholo, de alguna manera, pasa en toda la ciudad debido al magnetismo de ese rincón de la península fundacional donde el sol calienta más de lo normal y los camareros no escancian a pie de calle, previo aviso por escrito. Las llamas, por fortuna, no culminaron su misión destructora y la resurrección será posible. Ojalá no sea larga la espera.

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