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Mar Norlander

Crítica / Música

Mar Norlander

Nina Simone en versión góspel

La cita del góspel en Gijón volvió a contar con los neoyorquinos "Harlem Gospel Choir" y una vez más triunfaron con su peculiaridad de hacer tributos a grandes artistas vinculados a las iglesias negras y combinar éxitos comerciales con clásicos del góspel. En 2017 visitaron por última vez el Jovellanos rindiendo homenaje a Beyoncé y en esta ocasión eligieron a Nina Simone y sus grandes hits.

Nueve voces de incuestionable calidad, arropadas por un batería y un teclista, se ganaron grandes ovaciones del teatro abarrotado a base de simpatía e interacción constante con el público. Del repertorio escogido destacó la versión de "Feeling Good", cantada por la imponente voz de Julian y "Don’t Let Me Be Misunderstood", en la tesitura contralto de Kiara, cuyos graves casi igualaban a los de Nina Simone. "Ne me quitte pas", grabada por Simone para su icónico álbum "I Put A Spell On You" de 1965, fue interpretada en esta ocasión por Carolinne en una original versión góspel que puso al público en pie.

Esta formación tiene mucha experiencia en los escenarios y saben escoger y ordenar el repertorio para mantener una fiesta constante y la única pega que se les puede poner es en cuanto a instrumentación. El teclista se encarga de tocar el piano con la mano derecha, dejando la izquierda para hacer los bajos, muy bien, dicho sea de paso. La cuestión es que para solventar el hipotético vacío utiliza sonidos de cuerdas a modo de colchón para rellenar y lo que consigue es un efecto sonoro muy monótono y pasado de moda. Creo que una agrupación de este nivel se puede permitir más músicos. Por lo demás, son geniales

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