Suscríbete La Nueva España

La Nueva España

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Armando Nosti

Los presupuestos no dan para más

El nonato presupuesto municipal para el próximo año, no contará, de llegar a realizarse, con más cantidades para inversiones que aquellas que vengan de la Unión Europea o del Gobierno central. Los ingresos municipales ya no dan para más.

A finales de los ochenta, la tribu que dirigía el PSOE local, cambió, con malas artes, al alcalde de su propio partido que durante ocho años de gobierno había transformado las bases de la ciudad después de cuarenta años de dictadura, porque al parecer no era moderno. El nuevo alcalde, el moderno, comenzó un camino de inversiones sin fin, que fueron posibles, en gran medida, gracias a lo saneado de las cuentas del alcalde sustituido y a las bases de ciudad que había dejado plasmadas en el primer plan de urbanización serio con que contaba la ciudad.

Comenzó entonces una época en la que se hicieron equipamientos de todo tipo, desde museos sin apenas visitantes, hasta campos de golf o playas artificiales, que hicieron las delicias de los ciudadanos, a los que no se les explicó que todo lo construido había que mantenerlo, y que no se podía estirar la pata mas allá de donde llegaba la manta. Al principio fue fácil, las cuentas que dejó el primer alcalde, estaban saneadas y todas las inversiones que había realizado, tenían su crédito que se iba amortizando en tiempo y forma. El alcalde moderno descubrió que se podía bajar el endeudamiento aumentando la deuda, merced a la peculiar forma de calcularlo y a ello se dedicó con fruición. Se refundieron los créditos pendientes y se ampliaron con las cantidades necesarias para cubrir aquel derroche, aumentando considerablemente los plazos de amortización, por lo que pese a que cada año se debía más, disminuían las amortizaciones y por tanto el porcentaje de endeudamiento calculado de forma oficial. Esta fórmula se repetía año tras año y cuando quien esto suscribe, a principios de los noventa, siendo concejal en la oposición, advirtió de que se estaba formando una bola de nieve que comprometía seriamente a futuras corporaciones, solo obtuvo por respuesta el mayor de los desprecios. Lo que quería explicar era que están muy bien las equipaciones, pero que si no se controlaban, llegaría el momento en que los gastos de mantenimiento y personal que generaban, podrían hacer que los ingresos municipales, que no crecían al mismo ritmo impidieran nuevos proyectos en el futuro.

Y en esas estamos, los ingresos municipales dan para poco más que pagar los gastos fijos y las amortizaciones de créditos, de manera que solo con las transferencias de otras administraciones se podrán emprender nuevas inversiones. También se pueden dejar los pagos pendientes y a ver qué pasa, sobre todo si sospechas que no vas a repetir alcaldía. La corporación anterior dejó una importante cantidad, se habló de setenta millones de euros, de subvenciones a fachadas, pendientes de pago, importe que tuvo que satisfacer la corporación actual, lo que impidió prácticamente subvencionar nuevas rehabilitaciones.

El PSOE local vuelve a estar en manos de la "tribu" que generó todo este proceso y con parecidas artes a las empleadas en los ochenta, ha cambiado a la Alcaldesa, que no es de su cuerda, por un candidato de reconocido prestigio, pero que no parece el más adecuado para enderezar una situación límite, y en una situación límite estamos.

Compartir el artículo

stats