¡Hola, niños y niñas!

¡Qué alegría volver a veros!

¡Cómo habéis crecido!

El mejor lugar de nuestro largo viaje es Gijón: vuestras caras de ilusión y de alegría nos han llenado el corazón de dicha.

Estad seguros que de esta noche muchos de vuestros deseos se harán realidad. Nuestro trabajo, que es el mejor del mundo, consiste en haceros muy felices. Hoy todos somos niños y niñas.

Estamos seguros de que cada día hacéis que el mundo sea mejor: que leéis mucho (leer os hará vivir cosas maravillosas y extraordinarias), que cuidáis vuestra ciudad y el planeta, que, nos os vamos a mentir, desde los camellos se ve un poco malito, que respetáis a todos y a todas, ¡y que los cuidáis con mimo y con mucho cariño!

No podemos olvidar a todos los niños y niñas que esta noche viven dificultades... para todos y todas seguro que el amor de vuestros corazones les hará sentir un poquito de felicidad.

Estamos seguros de que con ella construiréis un mundo mejor, lleno de alegría, de risas y de solidaridad. 

¡Muchas gracias por vuestro entusiasmo y alegría!