Opinión

De Toronto a la Lloca del Rinconín

La celebración del Orgullo Loco

"Las personas necesitamos de la locura, de lo contrario nunca se es libre". Así escribía en la primera mitad del siglo XX el filósofo griego Kazantzakis su particular elogio a la locura. Un preludio revolucionario ante los postulados y las prácticas desarrolladas desde nuestra sociedad cuando emanan diagnósticos psiquiátricos que desproveen a las personas de dignidad e igualdad de derechos.

Hace unos cuantos años tuve la oportunidad de entender como nuestro modelo de desarrollo y consumo era uno de los mayores factores de riesgo que nos rodeaban a la hora de mantener el bienestar emocional. El stress, las dificultades, el individualismo… no hacen más que regar nuestra salud mental de desestabilizadores que nos hacen vulnerables al sufrimiento psicosocial. Vivimos tan deprisa que nos olvidamos de vivir. Quebramos. Y ante eso, en muchas ocasiones, nos encontramos con un sistema (o sistemas) que obvia todo aquello que vive, siente o sufre una persona que busca respuestas. Respuestas que parecen conducir todas ellas a la medicalización crónica como única alternativa, sin más opciones ni recursos (sobre todo si no tienes dinero). Una travesía en el desierto que se ve acrecentada por la criminalización que generan los discursos sociales preponderantes en torno a quienes transitan por esos sufrimientos.

Como sociedad, así en genérico, tendemos a denostar (por no decir repudiar) todo aquello que pueda estar próximo a la "locura", a la realidad de la salud mental en nuestro tiempo. Un desconocimiento que genera miedo. Una percepción extemporánea que necesita ser revisada y reconstruida. Aquello que no responda a los cánones preestablecidos, es rechazado y tratado de reconducir desde una apología del "cuerdismo" que obvia la fina línea que "separa" cordura de locura. Quizás debemos preguntarnos ¿qué es la cordura?, ¿existe realmente?

Hace 31 años Toronto fue escenario de la primera reivindicación de un movimiento global que reivindica el Orgullo Loco. Un movimiento que busca alcanzar una identidad renovada y afirmativa de las personas tachadas de "locas". Un canto al respeto, la dignidad, el apoyo mutuo y la participación social en igualdad. En España fue la Asociación Hierbabuena la primera que llevó a las calles de nuestro país esta celebración, concretamente en Oviedo. Este año celebramos 14 años desde la irrupción del Orgullo Loco en nuestro país. Y como en muchas otras cuestiones, Asturias pionera.

Que mejor lugar para juntarse y celebrarlo que la Lloca del Rinconín. Será mañana sábado 8 de junio a las 12.00 horas. Una invitación que Hierbabuena nos hace a toda Asturias para empezar a escuchar a quienes han vivido, viven y vivirán experiencias de sufrimiento psicosocial. Una escucha que debe transformase en un cambio en nuestra manera de entender la salud mental. De momento, empecemos viéndonos mañana en el Rinconín. Aparquemos la cordura, abracemos la locura.

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