Opinión

Saber gestionar

Gijón es hoy una ciudad en plena ebullición cultural, está en los primeros puestos de interés de las empresas que quieren ejecutar un gran proyecto y ha vuelto a ser, por fin, un lugar en el que impera el consenso

Resulta innegable que Gijón es hoy una ciudad muy distinta a la de hace un año. En apenas doce meses, la ciudad ha experimentado un cambio del que hablan realidades, proyectos y una ilusión generalizada que se deja sentir en las calles. En un tiempo récord, Gijón ha recuperado la ambición por ser Gijón, por mirar al futuro desde el optimismo. En tan solo un año, Gijón ha recuperado el rumbo.

La vuelta de Carmen Moriyón a la Alcaldía ha vuelto a demostrar que si algo sabemos hacer en Foro Asturias es gestionar. Y eso, en un Ayuntamiento, se nota.

Puede que en la política nacional y autonómica la ideología sirva para disimular un gobierno incapaz, pero en el municipalismo el día a día no entiende de disimulos.

No basta con ideología para desbloquear y echar a andar un proyecto como Naval Azul, llamado a iniciar la regeneración de la ciudad desde El Natahoyo. Tampoco es suficiente con solo ideología para reabrir al público el palacio de Revillagigedo y exponer allí nuestras colecciones municipales. Solo con ideología, resultaría imposible modernizar la administración para agilizar los trámites y captar nuevos inversores, igual que tampoco llega con solamente ideología para poner en marcha un proyecto como la residencia de artistas El Palacio, un exitoso polo de cultura emergente con base en el barrio de Contrueces.

Para que en un año Gijón haya logrado todo esto, ha hecho falta mucho más que ideología: ha hecho falta capacidad de gestión. Este gobierno ha demostrado en doce meses que la ciudad y su desarrollo es nuestra única prioridad, la única ideología que debe estar por encima de cualquier otra. Todos los concejales hemos entendido la importancia que estos cuatro años tendrán para Gijón y para construir la ciudad que todos queremos.

En este año se han sentado bases esenciales para ello a través de esa práctica tan en desuso que es cumplir con lo prometido. Hoy en día, Gijón está en los primeros puestos cuando una empresa se plantea ejecutar un gran proyecto. Hoy en día, Gijón es una ciudad en plena ebullición cultural, con un modelo que combina tradición y vanguardia y que ha vuelto a poner a la ciudad en el mapa internacional. Gijón es por fin un lugar en el que impera el consenso, alejado ya de aquellos años en los que el Ayuntamiento era foco constante de enfrentamiento. Al mismo tiempo, la movilidad ha seguido avanzando hacia un modelo sostenible y en beneficio de la ciudad, pero sin que ello suponga perjudicar ni dejar fuera a nadie. En materia de obras, este gobierno ha devuelto el orden natural a las cosas: primero lo técnico y después lo político. Y la zona rural vuelve a verse reflejada en una inversión que demuestra su importancia para el concejo.

Durante cuatro años de gobierno socialista, Gijón entendió que solo con ideología no basta. Tras un año de aquel histórico cambio en el gobierno, la coalición de Foro Asturias y el Partido Popular ha demostrado que una buena gestión siempre da frutos. Se ha logrado mucho, pero no es suficiente. Vamos a por más.

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