Opinión

Tiro al negro y a la blanca

"Si cualquier barco de guerra de España se encuentra con una patera en una situación en donde la vida de los que están en ella está en peligro, su obligación de todo tipo, legal y moral es rescatarlos. Y eso es lo que se haría". Es la respuesta del jefe del Estado Mayor de las fuerzas navales, almirante López Calderón en 2020 a Casado y Abascal, que pedían lo mismo que Tellado ahora.

Tellado cada vez se asemeja más a Ayuso, un cabeza hueca al que pagan para decir cualquier barrabasada que le dicten. Lo que propone, controlar los puertos de partida para impedir que salgan los cayucos, es sitiar un puerto extranjero, no dice si previa declaración de guerra o por las bravas, sin tener en cuenta que hablamos de cayucos, que salen de cualquier sitio, que no son una línea regular, eso o ¿bombardearlos en altamar? Tellado sabe que sus palabras no tienen ningún sentido, pero también que van a prender en quienes se alimentan de barbaridades para criticar al gobierno.

Mientras, Feijóo dice que el Gobierno trae a los menas en aviones y los abandona en paradas de autobús, y celebra una entrevista en un podcast de un tío que tacha de "socio parásito y medio mafiosete" a Hacienda y anima a las rentas altas a abandonar España. Es puro esperpento, como lo son las palabras de Tellado cuando acusa a Begoña Gómez de "alargar la agonía" e "intentar obstruir la acción de los que investigan" por la suspensión de su comparecencia, cuando ella es la víctima.

La mujer del presidente, citada a declarar con antelación suficiente para influir en las distintas elecciones celebradas estos meses, solicitó unos días antes de la comparecencia saber de que se le acusa, sin tener por parte del juez más respuesta que la de que se investiga todo lo que ha hecho desde que Sánchez llegó a la Moncloa y por si fuera poco una investigación prospectiva prohibida en el ordenamiento jurídico español, en el momento de la comparecencia le comunica una nueva acusación que se "había traspapelado", pidiendo a su abogado que saliera al pasillo a leerla antes de la declaración, a lo que lógicamente se negó, produciéndose la suspensión de la comparecencia y una nueva cita quince días más tarde. Ante la inconsistencia de los cargos, se intenta exprimir el caso y alargar el acoso.

Las declaraciones de Tellado y su coro de turiferarios, cuando apenas se había producido la suspensión, parecen demostrarlo. Son quince días más de penas de telediario, de insultos, de calumnias, de medios llenos de viñetas, artículos y opiniones sin base, en contra de Sánchez y Begoña; es un caso de utilización de la justicia e indefensión, de libro. Se asemeja el Partido Popular a ese equipo que jugándose la permanencia, saca toda su artillería cuando faltan unos minutos para terminar el partido que va perdiendo y manda al portero a rematar un córner, solo que los populares van al remate con todo el banquillo, el entrenador y el equipo arbitral, VAR incluido. Es ilegal, pero controlan la sala segunda de la Federación Suprema y el Consejo General de Árbitros, y pueden permitírselo.

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