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Adiós a un erudito

El hombre renacentista que era Fidalgo

A José Antonio Fidalgo Sánchez, cronista oficial de Colunga desde 1984, el título de sabio le quedaba corto. Fue un auténtico erudito. Una persona instruida en varias artes y disciplinas, un hombre renacentista que dominaba tanto las ciencias como las letras y que era capaz de impartir una clase magistral de Física y Química y de hablar en latín.

Profundamente enamorado de su tierra, fue nombrado en 2019 Hijo Predilecto del concejo que le vio nacer y su gran legado no solo aporta valor a su territorio, sino que deja una profunda huella humana y cultural en toda Asturias. Su actuación transciende el ámbito local e incluso regional siendo también un referente nacional.

Perdió a su madre a los pocos días de nacer en 1939 en San Juan de Duz, entre Huerres y Colunga, a la sombra del mítico Sueve y a tiro de piedra del bravo mar Cantábrico. Durante su infancia tuvo como maestra a doña Aurora antes de marcharse interno, con once años, a Gijón para estudiar en el colegio Inmaculada de los jesuitas. Allí fue un brillante alumno becado y acostumbrado a sacar sobresalientes. Después, en 1963, se licenció en Ciencias Químicas en la Universidad de Oviedo.

Tras finalizar la carrera, se marchó como docente a Sahagún de Campos, en León, para dar clases en su instituto hasta 1969, año que retornó a Gijón para incorporarse de nuevo, pero ahora como profesor, en el colegio Inmaculada hasta 2003 donde impartió clases de Física y Química.

José Antonio Fidalgo ha publicado más de doscientos libros en los que aborda tanto su temática profesional divulgativa de la Física y Química como de la Tecnología Industrial, de la mecánica y la electrónica. Además de sus publicaciones técnicas, que sirvieron como libros de texto para alumnos de toda España, Fidalgo fue un gran escritor costumbrista asturiano que mostró una gran pasión por la gastronomía y el turismo.

Ha recibido centenares de merecidos reconocimientos y ha ejercido como pregonero en innumerables certámenes culinarios por todos los concejos asturianos. La vida le golpeó muy duro estos últimos años al perder en 2023 a su único hijo José Antonio Fidalgo Alonso y en agosto pasado a su esposa Alicia Alonso. Ahora se reunirá con ellos en el cielo. En nombre de todos los cronistas oficiales de Asturias, transmitimos a su familia y a todos los vecinos de Colunga nuestro más sentido pésame por la gran pérdida de este asturiano ejemplar. Descanse en paz. n

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