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Alejandro Díaz Castaño

José Luis Cienfuegos, in memoriam

Hace unos meses, mientras visitaba el maravilloso festival de Altafulla, me llegó la no por esperada menos dura noticia del fallecimiento de Fran Gayo, quien fuese jefe de programación del FICX durante muchos años y asesor del mismo hasta este mismo 2025. Nada hacía presagiar que, poco más de medio año después, tendríamos que despedir también al que fue director del FICX durante más de tres lustros y que, junto a Gayo, cambió el rumbo de nuestro certamen y lo situó como un referente del cine independiente, hasta el punto de llegar a ser conocido en el sector como "el Sundance español".

La primera vez que hablé con Cienfuegos fue hace poco más de veinte años. Cubría por entonces el Festival Internacional de Cine de Gijón para la revista digital "Miradas de Cine", y le hice una entrevista en la que me habló con la misma pasión, energía y nervio con la que siguió amando el cine y su profesión de programador durante toda su posterior carrera. En dicha entrevista le pregunté por un cineasta coreano que me fascinaba y que por entonces no había visto ninguna película proyectada en Gijón: Hong Sang-soo. Me dijo que a él y a Fran les gustaba mucho pero que no podían programar todo el cine oriental que deseaban ya que estaban sujetos a incluir una alta cantidad de cine europeo por recibir financiación del Programa MEDIA. Recuerdo que tras la entrevista me fui de la oficina pensando: ¿De verdad hace falta trabajar todo el año para organizar un festival de cine? Años después comprobaría que no solo es necesario, sino que, si uno quiere intentar alcanzar la excelencia, al año le faltan días.

En 2009, y gracias a la recomendación del crítico Manu Yáñez, recibí una llamada de Cienfuegos para colaborar escribiendo los textos del programa de mano del FICXixón junto a Elena Duque (hoy día una maravillosa cineasta a la que hemos dedicado un foco en Gijón este mismo año). Un trabajo aparentemente sencillo que no lo fue tanto habida cuenta de la importancia que, sabiamente, Cienfuegos daba a dichos textos. Aquel año colaboré también en el periódico durante la edición 47 del FICX y presenté algunas sesiones. Recuerdo que me pasé todo el certamen recibiendo (también sabios) consejos de Cienfuegos sobre mi vestuario, ya que estaba empecinado en que tenía que llevar puesta en todo momento una americana que me había proporcionado la compañera Marta Barbón.

Llegó 2010. Fran Gayo se marchó a Buenos Aires. Y un día José Luis me llamó a su despacho y me ofreció ir con él (y con el gran Ricardo Apilánez) al Festival de Cannes. Se podrá imaginar el lector la nube en la que flotaba quien firma estas líneas cuando regresó a su casa tras semejante noticia. Significaba cumplir el sueño de toda una vida como cinéfilo, y eso es algo que no se olvida jamás. Y no solo eso, sino que meses después me envió en solitario, con total confianza, al Festival de Venecia. Y allí tuve oportunidad de ver "Oki’s Movie", película que acabaría por convertirse en el primer título de Hong Sang-soo exhibido en Gijón, marcando una relación del Festival con dicho cineasta que se mantiene hasta hoy día, pues el maestro coreano ha levantado ya en tres ocasiones el premio a la Mejor Película en el FICX.

Durante los ocho años en los que colaboramos profesionalmente (tres en Gijón y cinco en Sevilla, festival del que me propuso ser jefe de programación en 2012), puedo decir que aprendí las bases del oficio de programador cinematográfico. Confieso que durante nuestra etapa hispalense a veces no alcanzaba a entender algunas de sus decisiones, pero pasado el tiempo y tras haber dirigido ya nueve ediciones del FICX, puedo decir que ahora las comprendo todas perfectamente, porque (y esto me lo enseñó José Luis) son muchos los factores, más allá del gusto propio, que conviene tomar en cuenta a la hora de seleccionar o no una película.

Es duro perder para siempre a los referentes vitales y profesionales. Y más aún a los ídolos de juventud. Y en este funesto 2025 he(mos) perdido a dos personas que considero fundamentales para mí, para el FICX, para el cine español y para la comunidad cultural en general. Buen viaje, gracias por todo & keep the faith siempre, José Luis.

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