Opinión
Ena
Hace tan solo unos días tuve la suerte de poder visitar, en la Galería de las Colecciones Reales, la magnífica exposición dedicada por Patrimonio Nacional a la reina Victoria Eugenia, consorte de Alfonso XIII. Figura también de plena actualidad por el reciente estreno de una serie televisiva sobre su vida que, por desgracia, es bastante más mediocre que la exposición.
Victoria Eugenia Julia Ena de Battenberg, nieta de la reina Victoria de Inglaterra, era conocida en la intimidad familiar por su cuarto nombre, de origen gaélico. El discurso expositivo repasa sus orígenes, su noviazgo y boda con el rey de España, su vida en palacio, sus aficiones a la lectura y diversos deportes que, con su llegada, irrumpieron con fuerza renovadora en la estricta corte española. Sin olvidar su faceta como madre de familia numerosa, marcada por el drama de la transmisión de la hemofilia a dos de sus hijos varones, o sus esfuerzos por mejorar las condiciones sanitarias y asistenciales de la población. Se involucró personalmente en la lucha contra la tuberculosis, o en la puesta en marcha a nivel nacional de la Cruz Roja donde creo el Cuerpo de Damas Enfermeras.
Para ilustrar todo ello la exposición reúne numerosos objetos y obras de arte. Desde el carruaje que la trasladó a la iglesia de los Jerónimos el día de su boda, a muebles provenientes del palacio real (fue la última reina en habitarlo), piezas de orfebrería, textiles y alhajas. Entre los últimos destaca el soberbio manto de corte, bordado en oro sobre terciopelo y ribeteado en armiño, proveniente del reinado de Isabel II; o la diadema de las flores de lis, obra de Ansorena, considerada la pieza más importante del joyero privado de nuestra familia real.
También pueden verse obras pictóricas de primera calidad entre las que sobresalen, además de las pinturas dedicadas al enlace real, la serie de soberbios retratos realizados a la reina por Philip László, pintor anglo-húngaro que inmortalizó con maestría a la realeza y aristocracia de su época.
Ena visitó Gijón en varias ocasiones. En concreto en 1913 y 1914, junto al rey, para participar en las regatas organizadas por un naciente Club de Regatas impulsado desde la corona. Los reyes visitaron también la ciudad en 1918, con motivo de su asistencia a los actos conmemorativos del centenario de la batalla de Covadonga. Fue además la primera mujer en ocupar, aunque fuera honoríficamente, el puesto de alcaldesa de Gijón. En 1925 la corporación municipal otorgó a los reyes los títulos de alcaldesa y alcalde honorarios de la villa. Pasarían otros veintiséis años para que nuestro ayuntamiento otorgara el título, también honorífico, de regidora perpetua a la Virgen de Covadonga. Y bastantes más hasta que, en 1999, la primera mujer elegida recibiera de forma ejecutiva el bastón de mando municipal. n
Suscríbete para seguir leyendo
- Tienen 15 años, son gijoneses y han sido elegidos por Amancio Ortega para estudiar en Estados Unidos y Canadá: 'Será una gran oportunidad
- La Policía Nacional emite un aviso urgente que afecta, en mayor medida, a Gijón: 'No tengas todas las ventanas abiertas
- Habla el conductor del coche que comenzó a arder en pleno centro de Gijón: 'Sentí una explosión
- Caminar por la calle Menéndez Valdés de Gijón, 'deporte de riesgo' 25 años después de su reforma
- La cafetería de los peluches, las tortitas de osito y los cupckaes de unicornio ya tiene sitio en Gijón: aquí abrirá Cafe Kawaii
- La popular tienda de Amancio Ortega que echa el cierre en pleno centro de Gijón
- Susto en Gijón: vuelca un coche al intentar adelantar a un camión... y un peatón resulta herido
- Luto en Gijón: fallece 'Donvi', histórico párroco de Granda durante dos décadas
