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Ur-fascismo

Catorce rasgos distintivos

Si bien el prefijo alemán "ur" se usa para indicar algo primigenio, original o arcaico, el prestigioso semiólogo, filósofo y escritor italiano Umberto Eco (1932-2016) prefería que el título de su ensayo, ya difundido en 1995, se tradujese como "Fascismo eterno" o "Fascismo latente". Sostenía que el fascismo es un conjunto de actitudes emocionales y culturales que no se reducen a vestir camisas negras, desfilar con porte paramilitar, bordar aguiluchos imperiales en estandartes o saludar brazo en alto, sino que proceden de antiguo, reaparecen bajo distintos nombres y banderas y se agazapan detrás de uno o varios de estos 14 rasgos o caracteres.

1.- Culto a la tradición que hoy se expresa en la añoranza de un falso pasado glorioso y el rechazo a aceptar valores nuevos: diversidad, igualdad de género o corroboraciones científicas.

2.- Anteposición de la fe al análisis racional o al pensamiento crítico.

3.- Desprecio por el debate o la reflexión en favor de la acción por la acción.

4.- La discrepancia se considera traición, por lo que se elimina el debate interno en los movimientos políticos.

5.- Miedo a la diferencia: xenofobia, racismo, homofobia, nacionalismo excluyente.

6.- Apelación a las clases medias frustradas: el fascismo crece donde hay miedo a perder privilegios o estabilidad económica.

7.- Obsesión con la conspiración, mediante la propagación de eslóganes tales como que una élite global nos controla, los extranjeros destruyen la nación o la prensa manipula.

8.- Contradicción típica: se dice que el enemigo domina el mundo a la vez que se lo tacha de inferior, corrupto o degenerado.

9.- Uso de una retórica belicista. Se vive la política como un combate moral contra imaginarios enemigos internos o por salvar a la patria.

10.- Desprecio por los débiles. Se culpa a pobres, enfermos o marginados de su situación, mientras se ensalza la competitividad y la fuerza.

11.- Glorificación del martirologio nacional, minimizando el valor de la vida cotidiana y la paz.

12.- Machismo y poder sexual. El fascismo exalta una virilidad agresiva y desprecia lo femenino.

13.- Populismo selectivo: se invoca siempre a un pueblo homogéneo y excluyente, marginando a minorías o disidentes.

14.- Neolengua o reducción del lenguaje público a consignas vacías. El lenguaje simple (patria, gente de bien, libertad…) inhibe el pensamiento complejo.

Los 14 mandamientos de la ancestral constelación fascista, según Umberto Eco, se resumen en tres: Imponer el miedo a la razón, el grito al debate y la obediencia a la diversidad. Y se manifiesta taxativo: "Nuestro deber es desenmascararlo y señalar con el dedo cualquiera de sus nuevas formas, cada día y en cada parte del mundo".

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