Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Opinión | Caloninos en la Cantábrica

Nervios y cariños

Hay que aprovechar el tiempo para mejorar Gijón

Falta poco más de un año para que los gijoneses vuelvan a elegir su futuro local y autonómico en las urnas y desde hace ya un tiempo se empieza a ver, a diestra y siniestra, el nerviosismo que le produce a algunos partidos enfrentarse a unas elecciones, especialmente a aquellos que convierten sus sedes en una suerte de oficinas del Inem en época preelectoral. Señalaba con buen tino el presidente de Asturias, Adrián Barbón, durante su intervención en el III Encuentro de alcaldes y alcaldesas de Asturias, enmarcado en el Foro Municipalismo, organizado por LA NUEVA ESPAÑA, que sería un error desperdiciar lo que resta de mandato local y de legislatura autonómica con descalificaciones y tretas en lugar de apurar al máximo los tiempos para desarrollar proyectos e iniciativas que permitan mejorar la vida de los ciudadanos y el conjunto de cada municipio. Cierto que el Gobierno autonómico debe aplicarse el consejo para no llegar con las mismas promesas que en 2023. Aunque está difícil, y si no que se lo pregunten a los vecinos de la zona oeste.

De ese lastre de los proyectos fallidos son conscientes en la Casa del Pueblo, donde el tiempo tampoco juega a su favor para tener un candidato o candidata que libre la batalla por la Alcaldía que ellos mismos arrebataron a su compañera Ana González. Dentro de la izquierda, hay sectores de Podemos que ponen ojitos a Izquierda Unida a pesar de que los vientos nacionales soplan por otra dirección. Lo mismo ocurre al otro lado de la bancada, con un Foro Asturias deseoso de ser la primera fuerza en la ciudad y un PP temeroso y rehén de los intereses regionales del partido que padece la misma impotencia que en Génova para frenar a un Vox que parece no tener techo. De hecho, es la formación de Santiago Abascal el eje de todas las cábalas de los partidos, conscientes de que, aunque no presenten ni una sola propuesta relacionada con la capital marítima del Principado en lo que queda de mandato, su crecimiento se da casi por seguro y de ello dependerá la correlación de fuerzas de la próxima Corporación.

Por eso, mención aparte merecen las posibles coaliciones electorales para aglutinar los votos y sumar mayorías. Pero a pesar de los cariñosos gestos que desde hace tiempo se perciben, todo dependerá de las encuestas que vayan encargando los interesados cuando se acerque la recta final. Porque si distintos son sus respectivos idearios políticos también lo son sus objetivos. Más allá de jugar al trile, hay que aprovechar lo que queda, desde el gobierno y la oposición, con proyectos y propuestas que impulsen a Gijón. Que los árboles no impidan ver el bosque. Aunque quizás no sea la mejor expresión para rematar la semana.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents