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Vuelta a empezar en Cabueñes

Si algo deja claro el nuevo proyecto de ampliación del Hospital Universitario de Cabueñes, que en palabras de la Consejera de Salud supone "una gran evolución tecnológica y de equipamientos", es que el primer plan era una estafa a los gijoneses casi como la del vial de Jove soterrado o la estación de tren que justo hoy cumple tres lustros de provisionalidad. Este nuevo diseño para el gran complejo sanitario público, que por cambiar cambia hasta los accesos que estaban previstos, supone un capítulo más de una larga lista de despropósitos en cuanto a la sanidad se refiere en la capital marítima del Principado. Unos antecedentes que, a pesar del trabajo, compromiso y esfuerzo demostrados por la consejera Concepción Saavedra -que se encontró el desastre ya en marcha-, provocan escepticismo entre ciudadanos y profesionales de la sanidad ante las promesas de ahora. La confianza no se recupera tan fácil.

Son muchos los años de espera. Con los gijoneses viendo cómo a sólo unos kilómetros el nuevo Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) sí satisface las necesidades de una gran parte de los asturianos. Diez años después de esa gran obra los gijoneses siguen padeciendo el acudir a un hospital de otro siglo, ya sea como pacientes o acompañantes. Su gran hospital todavía está sobre plano y es por eso que cuando se habla de plazos se pongan a temblar.

Cabe recordar que en noviembre de 2021 se quedó desierta la licitación de la obra de ampliación tras un raquítico cálculo de 44,9 millones de euros. A pesar de las advertencias del sector se hizo caso omiso y pasó lo que se sabía que iba a pasar. Poco después se duplicó la cuantía para una nueva licitación que asumió la UTE integrada por las constructoras Los Álamos y FCC. Se puso la primera piedra entre aplausos y fanfarrias -de esos actos de casco, peto amarillo y cápsula del tiempo- y poco tiempo después se vio que la obra estaba abocada al colapso. Desde el Principado se cargó contra las empresas, se rescindió el contrato -un asunto pendiente de los tribunales- y se optó por volver a empezar. Nadie asumió responsabilidades.

Ahora se presentan nuevos accesos cubiertos, dotaciones más amplias, terrazas en altura y hasta una planta más de la prevista hace apenas cuatro años. Prometer que la nueva licitación estará este año y que la obra se reactivará en 2027 parece, como poco, temerario. Además, culpar de los retrasos por las fincas de Quirón parece que ya no va a poder ser un pretexto. n

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