Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Opinión

Sin control

Los datos de la realidad contradicen a los panfletos políticos: En 2025 se completó la construcción en España de 11.104 viviendas protegidas, esto supone un 22,7 % menos que en 2024, cuando se alcanzaron las 14.371. Mientras la población nacional ha aumentado en dos millones de habitantes de 1 de enero de 2021 a 1 de enero de 2026. Ello va en la dirección contraria de lo anunciado en campañas electorales, cuando prometen van a construir 150.000 o 200.000 viviendas más en los próximos años, pero sin concretar calendarios ni presupuestos; cabe recordar que llevamos ya tres años sin presupuestos nacionales, se prorrogan los anteriores. Aún así, el gobierno nacional ha renunciado a 60.000 millones de los fondos post covid de resiliencia de la UE.

 ¿Y cuál es el resultado de estas políticas de discursos sin hechos eficientes? Los precios de las viviendas, nuevas y usadas, para la venta o el alquiler se disparan y están cada vez más fuera de control. Los pisos se encarecen un 14,3% este 2026 y exige ya el 60% de los ingresos de las familias en Barcelona y el 50% en Madrid, con las capitales regionales y ciudades turísticas no muy a la zaga. La situación se disimula porque los precios de compra o alquiler de vivienda no se incluyen amortizándolos en el IPC, con lo cual te dicen que la inflación es del 3% y el crecimiento del PIB español, gracias sobre todo a Madrid y Andalucía, es del 2,5% y nuestra economía va como una moto. Lo cierto es que en renta per cápita, dinero por persona y año, nos ha superado Polonia.

Las políticas de supuesto control de precios de viviendas por decreto gubernamental, como ya le pasara a Robespierre cuando arruinó a los ciudadanos franceses, o de boicotear la oferta de pisos turísticos o pisos en general es contraproducente: a más oferta los precios tienden a bajar, y a menos oferta los precios tienden a subir. El resultado es pues que en los años 60 de la dictadura franquista, de industrialización acelerada, millones de españoles pasaron a ser propietarios de sus viviendas, mientras que ahora los jóvenes de 20 y 30 años no tienen ni de lejos dinero para comprarse un piso, deben conformarse con vivir con sus padres o alquilar una habitación: ¿Progreso?

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents