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Misericordia es su nombre

El Jueves Santo en Gijón tiene nombre propio y ese nombre es Misericordia, cuando al atardecer el titular de su Hermandad recorre en solemne vía crucis nuestras calles.

Es esta la única procesión de toda la Semana Santa gijonesa en la que participa una sola imagen, y así lo fue, según sabia tradición, instaurada desde la primera salida a nuestras calles, en el jueves santo 22 de abril de 1943, del Santo Cristo de la Misericordia y de los Mártires. Y es que como sucede con las grandes tallas y devociones, y esta de González Macías a fe que lo es, no hacen falta añadidos ni excesos que distraigan. Menos es más en este caso. Cada talla de nuestra Semana Santa tiene su fuerza y su expresión; nadie imaginaría tampoco aditamentos, por poner ejemplos de conocidas tallas sevillanas, en los pasos de Jesús del Gran Poder o del Cristo del Cachorro.

La sobriedad, dulzura y serenidad del Cristo de la Misericordia, lo llenan todo y nos mueven a dirigir nuestra mirada hacia la Cruz y a las estaciones de su camino, “vía crucis”, que irán desgranándose según avanza la procesión.

Lento y solemne será su caminar por nuestras calles, entre nubes de incienso, y mecido a hombros de los porteadores de la Hermandad que hoy, particularmente, llorarán la falta de algún compañero y fiel Cirineo durante las últimas décadas. El anónimo capillo servirá para velar esas emociones a flor de piel. No faltará tampoco la marcial escolta de la escuadra de gastadores del Regimiento Príncipe, respondiendo a los honores de Capitán General que tiene la sagrada imagen, cuyo nuevo fajín, donado recientemente, se incorporará hoy al cortejo. Otra nota más de ese color púrpura que predomina en la decoración y el exorno floral del paso, y nos evoca la sangre derramada por el Redentor.

Llegamos a los días centrales del triduo pascual y ese Gijón que cada año vive con más intensidad y entrega su Semana Santa, saldrá a la calle para dejarse sobrecoger por la mirada de paz de su Cristo, al que susurrar una plegaria en este momento absurdo de enfrentamientos y polarizaciones, a nivel mundial y a otros más próximos. “Padre, perdónales porque no saben lo que hacen”. Enséñanos también a nosotros a perdonar, y a seguir tu ejemplo de entrega. Danos un poco de tu Misericordia.

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