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El pater de Cabo Noval

Con frecuencia, y cuando puede y sus obligaciones se lo permiten, el pater Juan Luis de Cabo Noval celebra misa dominical en la basílica del Sagrado Corazón de Jesús los domingos a la 13.15 horas. Son numerosos los fieles que acuden para conocer la verdadera misión del capellán militar en las Fuerzas Armadas. Se puede deducir escuchando sus homilías y dialogando con él que su misión es un acto de amor hacia la patria, los territorios y sobre todo hacia las personas que se traducen en proximidad concreta y específicamente allí donde las personas tienen mayor fragilidad. Como les dice el Papa León XIV, quien reconoce su valor y la importancia de los capellanes militares, porque los hombres pecadores están siempre bajo la amenaza de la guerra hasta la venida de Jesucristo, pero en la medida que el amor vence al pecado también se vence la violencia.

La misión del soldado cristiano se sitúa entre el horizonte de defender a los débiles, salvaguardar la convivencia, pacífica e intervenir en las misiones internacionales para preservar la paz y restablecer el ordenamiento militara, el ordenamiento militar a través de la tensión espiritual que pretende ser un laboratorio de Dios en favor del hombre. Como buen discípulo de San Agustín el Papa defiende la “Civitas Dei” que se funda en la caridad, donde la paz no solo es la ausencia de conflictos sino la plenitud de justicia, verdad y amor. El Pater Juan Luis siempre recuerda que su labor transcurre a menudo en silencio, en lugares de paz y de conflicto, donde prima el cuido de sus fieles y se manifiesta  a través del testimonio de la celebración de la Eucaristía y los sacramentos, la escucha paciente, el acompañamiento porque la identidad militar se manifiesta en la generosidad y en el espíritu de sacrificio.

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